Los hombres del neolítico; descubrimiento

Llegaron a la península ibérica hace 7 mil 400 años. Eran intolerantes a la lactosa y tenían la piel clara 

Por: EFE

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MADRID.

Una investigación conjunta de la Universidad de Barcelona y la Universidad Complutense de Madrid descubrió los restos humanos de seis individuos, pertenecientes a los primeros pobladores del Neolítico, junto a objetos domésticos y animales en Cova Bonica, en Vallirana (Barcelona).

Además, los investigadores confirmaron datos que ya conocían de otras investigaciones, como que eran “intolerantes a la lactosa, tenían la piel clara, los ojos marrones y el pelo oscuro”.

Los primeros ganaderos y agricultores –entre los que se encontrarían los restos descubiertos– llegaron hace 7 mil 400 años a la península ibérica, según informó la Universidad Complutense en un comunicado sobre los trabajos que se desarrollaron entre los años 2008 y 2015, y cuyos resultados se publicaron en el Journal of Field Archaeology.

“La singularidad de este yacimiento es que han encontrado restos humanos con sus objetos domésticos”, afirmó la investigadora del departamento de Paleontología de la UCM y del Centro Mixto UCM-ISCIII de Evolución y Comportamiento Humanos, Montserrat Sanz, quien añadió que “esto nos permite relacionar la cultura material con unas prácticas ganaderas de esta población”.

Los arqueólogos identificaron 98 huesos humanos que corresponden a un mínimo de seis individuos de diferentes edades, desde los 3 hasta los 35 años, y de al menos dos mujeres, según el comunicado.

Entre ellos consiguieron identificar a dos adultos (de 25 a 35 años), un adolescente (de 12 a 13) y tres niños (de 9, 5 y menos de 3 años), a través de restos de cráneos, dientes, costillas, cinturas pélvicas y huesos de manos y pies.

“Es relevante que en menos de dos metros cuadrados hayamos encontrado tanta cantidad de restos humanos”, destacó Sanz, a pesar de que no hayan descubierto ningún esqueleto articulado.

Junto a los restos humanos aparecieron también vestigios de animales –sobre todo de cabras y ovejas– y ornamentos, así como útiles de piedra de sílex y cristal de roca y fragmentos de cerámica “de los más antiguos

documentados en la península ibérica”.

Este descubrimiento “arroja nuevos datos sobre cómo eran los ritos de enterramiento de los cadáveres” y se trata de “la primera evidencia de inhumaciones colectivas”, según la nota de la universidad.

“Observamos que las prácticas funerarias son muy heterogéneas”, precisó Sanz, aunque también indicó que “parece que lo frecuente es encontrar los restos no articulados junto a sus objetos domésticos”, por lo que considera que quizá depositaban los cuerpos sin enterrarlos en cavidades.

La arqueóloga calificó la excavación de “muy complicada” hasta llegar a los restos neolíticos, debido a los diferentes usos que ha tenido la cueva a lo largo de los siglos.

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