Las palabras que solo los mexicanos conocíamos y que ya recorren el mundo

Y es que no todos entenderían a la primera palabras como chido, arrimón, pisto, malacopa, achicopalarse y otros 78 términos que los mexicanos solemos emplear

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Hace unos años, una campaña editorial logró lo que muchos académicos del lenguaje no habían conseguido: hacer que las palabras cotidianas de los mexicanos dejaran de ser vistas como errores o vulgarismos, y pasaran a ser motivo de orgullo e identidad. Fue Larousse, el reconocido grupo editorial especializado en diccionarios, quien lanzó la propuesta “Que vivan las palabras mexicanas”, una iniciativa que tomó las calles y las redes con una fuerza inesperada y profundamente entrañable.

El idioma, como reflejo de una sociedad viva, se transforma a diario. Y México es un país que no solo transforma el español, sino que lo reinventa. A lo largo de generaciones, los mexicanos hemos moldeado nuestro propio vocabulario. Le damos nuevos significados a palabras viejas, creamos términos espontáneamente y, sobre todo, los cargamos de una picardía que hace del lenguaje algo profundamente nuestro. Fue precisamente eso lo que Larousse supo capturar.

Malacopa o achicopalarse, cuántos más conoces

La campaña consistió en visibilizar 83 mexicanismos que usamos a diario, aunque rara vez se vean escritos en medios o publicaciones formales. Palabras como chido, arrimón, pisto, malacopa o achicopalarse se hicieron presentes en anuncios espectaculares, parabuses, estaciones del metro y redes sociales, acompañadas de definiciones claras, con un diseño gráfico sencillo pero llamativo.

Las ciudades de Monterrey, Torreón, Nuevo Laredo, Mexicali, Guadalajara, Puebla, Querétaro y Ciudad de México se convirtieron en escaparates del habla popular. De pronto, lo que antes se decía solo en la sobremesa o en la calle, se mostraba con orgullo en plena vía pública. La campaña no solo provocó sonrisas y nostalgia, también generó conversación, identificación y memoria colectiva.

Los términos elegidos no son simples modismos. Son retratos culturales. Decir me achicopalo no es lo mismo que decir “me siento mal”, como andar bien pisto no se equipara simplemente con “estar borracho”. Cada palabra lleva implícita una carga emocional, un tono, una historia. Y eso fue lo que supo leer Larousse: que el lenguaje popular mexicano tiene un peso afectivo y social que merece ser documentado y celebrado.

Años después, la campaña sigue viva en el imaginario colectivo. En redes sociales, usuarios continúan compartiendo los carteles, ahora convertidos en pequeños objetos de culto lingüístico. Algunos maestros incluso los utilizan como herramienta pedagógica para enseñar cómo el lenguaje evoluciona en contextos reales. Otros, los usan como ejemplo de cómo una campaña puede conectar con la identidad nacional sin necesidad de caer en el cliché.

Que una editorial con el prestigio y la tradición de Larousse haya apostado por legitimar los mexicanismos no es un gesto menor. Significa reconocer que el español de México no solo es válido, sino valioso. Que nuestras palabras, aunque no siempre pasen por la academia, merecen un lugar en la conversación pública.

En un país con más de 120 millones de habitantes, con una riqueza lingüística que incluye decenas de lenguas indígenas y una tradición oral vastísima, estas 83 palabras seleccionadas por Larousse son apenas una muestra. Pero una muestra poderosa. Porque en ellas se condensan formas de ver el mundo, de sentirlo y de contarlo.

Hoy, cuando el lenguaje se adapta a ritmos digitales y la inmediatez muchas veces impone simplificaciones, campañas como “Que vivan las palabras mexicanas” nos recuerdan que nombrar las cosas a nuestra manera también es una forma de resistir el olvido. De seguir siendo nosotros.

Y tú, ¿cuál es la palabra mexicana que más usas? ¿Cuál es esa que te hace sonreír apenas la escuchas porque te lleva a un momento, a una persona, a una esquina de tu historia?

Que vivan las palabras mexicanas. Y que sigan vivas, en la boca de quienes las hacen suyas todos los días.

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¿Recuerdas la primera vez que escuchaste uno de estos mexicanismos?

Comparte en redes sociales tu palabra mexicana favorita y su historia.

¿Cuál de estas expresiones usas a diario sin darte cuenta?

 

«pdg»