¿Por qué mi perro se estira al verme? Hay un mensaje divertido detrás de esto
Los lomitos quieren expresarse de alguna manera y, al estirarse, intentan mandarnos un mensaje divertido cada vez que nos ven.

¿Alguna vez te has preguntado por qué esa cola que se mueve y esos lengüetazos en la cara te hacen sentir tan bien? La ciencia comienza a revelar los secretos detrás del cariño que compartimos con nuestros lomitos.
Más allá de la compañía, nuestros perros cuidan de nuestra salud mental y bienestar. Pueden ayudarnos a calmarnos y relajarnos mucho más de lo que imaginamos.
Pero, ¿cómo saber si tu lomito también te quiere? Prestar atención a los pequeños gestos perrunos es clave, sobre todo si se estira cada vez que te ve.

Te puede interesar: Tener un perro o un gato en 2025 requiere amor, compromiso… y un presupuesto bien hecho, esto dice la Condusef
¿Qué quiere decir un perro cuando se estira?
Ese estiramiento peculiar que hace tu perro —doblando las patas delanteras mientras mantiene la parte trasera elevada— es más que un simple bostezo o ejercicio.
Se trata de lo que los expertos llaman "reverencia de juego" o play bow. Es una señal canina que dice: “Lo que viene es la hora de jugar, no te asustes”, como explica un estudio publicado en Current Zoology.
Esta postura sirve para comunicar intención de juego y es la forma en que los lomitos evitan que sus movimientos sean confundidos con agresión.
Cuando tu perro hace esto al verte, especialmente después de un tiempo separados, está invitándote a jugar y expresando su alegría por tu llegada a casa, según el Open Journal of Animal Sciences.
Los perros utilizan esta “reverencia” para iniciar momentos divertidos o reactivar el juego si se ha detenido. Su efectividad radica en que, casi siempre, la hacen frente a ti porque eres su compañero de diversión.
En pocas palabras, tu perro te está diciendo con todo el cuerpo: “¡Estoy feliz de verte y quiero jugar contigo!”.

Te puede interesar: ¿Por qué los perros le ladran a personas y a otras no? Esta es la razón detrás de su comportamiento
¿Cómo demuestran los lomitos que están felices de vernos?
Los perros tienen muchas formas de mostrar afecto y comunicarse, aunque a veces los humanos no interpretemos bien sus señales.
Su lenguaje corporal busca transmitir emociones y actitudes hacia sus compañeros, sobre todo cuando están felices de reencontrarse contigo después de trabajar o regresar de un viaje.
Una de las más reconocibles es el movimiento de la cola:
- Rápido y con postura relajada: intenciones juguetonas.
- Cola tensa, moviéndose lentamente solo en la punta: actitud dominante o alerta.
- Movimiento rápido de la punta: posible estrés, según el Communicare Journal for Communication Studies in Africa.
Los lomitos también se expresan con la voz: un lloriqueo puede ser un pedido de atención o consuelo, y un ladrido puede ser una llamada de compañía, algo común cuando están felices de verte.
El contacto físico es otra forma de cariño: poner una pata en tu pecho, saltar sobre ti o rozarte busca provocar caricias. Así que, si tu lomito hace esto cuando te ve, es su manera de decirte que te extrañó.
Quizás una de las muestras de afecto más profundas, confirmada por la ciencia, es la mirada mutua. Este intercambio visual puede generar un "ciclo de amor", aumentando los niveles de oxitocina (la hormona de la felicidad) tanto en el perro como en el humano.
Esta conexión sugiere que humanos y perros han evolucionado lado a lado, fortaleciendo su vínculo a lo largo de miles de años. Y recuerda: el cariño es de ida y vuelta. Si saludas a tu lomito con afecto, él corresponderá y eso contribuirá a su felicidad.

Te puede interesar: ¿Cómo saber si mi perrito tiene cáncer?: Señales para detectarlo a tiempo
¿Cuáles son los beneficios de tener perros?
Tener un perro va mucho más allá de la compañía; también aporta beneficios comprobados para la salud mental.
La investigación sobre la amistad entre humanos y animales revela impactos positivos, como:
- Reducción del estrés y la ansiedad: vivir con perros puede disminuir los niveles de cortisol, la hormona relacionada con el estrés.
- Mejora del estado de ánimo: los lomitos aumentan la sensación de apoyo y seguridad, según los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU. (NIH).
- Menos soledad: actúan como fuente de consuelo, ayudando a combatir el aislamiento.
- Apoyo a personas con TDAH o autismo: facilitan la socialización y mejoran la interacción social.
- Mayor bienestar general: cuidar de un perro implica responsabilidades que aportan un sentido de propósito.
La relación con nuestros lomitos es una fuente inigualable de bienestar. Su amor y compañía no solo nos hacen sonreír, sino que tienen un impacto real y positivo en nuestra salud mental, desde reducir el estrés hasta acompañarnos en momentos difíciles.
EL EDITOR RECOMIENDA



