Vacunar es amar… y también gobernar

Juana Ramírez

Juana Ramírez

El Arco de Juana

Una aguja que atraviesa la piel y entrena al sistema inmune para no fallar cuando la vida lo ponga a prueba, eso es vacunar y, en México, esa sencilla escena es hoy un imperativo nacional. Una vacuna, en cambio, es algo mucho más complejo: se trata de una sustancia biológica diseñada para entrenar al sistema inmunológico sin causar la enfermedad, exponiendo al organismo a un antígeno –una versión atenuada, inactivada o fragmentada de un patógeno o incluso su instrucción genética– para que genere memoria inmunológica y responda con rapidez y eficacia ante futuras exposiciones reales.  

Desarrollarla requiere la identificación del blanco inmunológico, el diseño de la plataforma –como virus inactivados, vectores o ARNm–, estudios preclínicos, ensayos clínicos en fases I, II y III para demostrar seguridad y eficacia, aprobación regulatoria y, finalmente, producción a gran escala bajo estrictos controles de calidad y farmacovigilancia continua. 

Contar con todos los tipos de vacunas y con las dosis necesarias para la población ha sido un reto global desde la pandemia de covid-19 y las consecuencias de este rezago están ampliamente documentadas por organismos como la OMS, UNICEF y la OPS, demostrando que estamos frente a uno de los mayores retrocesos en salud pública de las últimas décadas y que este fenómeno no es exclusivo de México.

Un buen ejemplo es el sarampión, el llamado virus “centinela” de la vacunación, porque es el primero en regresar cuando fallan las coberturas. La de la vacuna contra sarampión cayó a 81% en 2021, el nivel más bajo en más de una década . En consecuencia, en 2022 se registraron nueve millones de casos de sarampión y 136 mil muertes, un aumento de 18% en casos y 43% en muertes respecto a 2021. En 2023 murieron alrededor de 95 mil personas, en su mayoría niños menores de cinco años. Más de 37 países experimentaron brotes grandes en un año. De hecho, los niños concentran el mayor riesgo de brotes y mortalidad: en 2020, 23 millones no recibieron vacunas básicas, la cifra más alta desde 2009. En 2023, 14.5 millones de niños no recibieron ni una sola dosis.

Del 25 de abril al 2 de mayo de 2026, la Secretaría de Salud desplegó la Semana Nacional de Vacunación bajo el lema “Vacunar es amar”. México busca aplicar 1.7 millones de dosis en apenas ocho días, con el objetivo de recuperar esquemas incompletos y cerrar brechas de vacunación en todas las edades. Se están aplicando vacunas contra enfermedades que creíamos bajo control: sarampión, rubéola, tosferina, hepatitis B, influenza, VPH y covid-19, entre otras. Este año se incorpora la vacuna contra el virus sincicial respiratorio en embarazadas, un avance relevante en protección neonatal.  

Ahora sigue la respuesta de la ciudadanía, porque vacunarse es una decisión individual con impacto colectivo. Por eso, si no ha revisado si usted o algún familiar debe vacunarse, le dejo cinco razones por las que le pedimos que lo haga:

1. Porque protege más allá del individuo. Vacunarse no es un acto privado. Es una intervención comunitaria. La inmunidad colectiva depende de coberturas altas.

2. Porque el riesgo no ha desaparecido. Las enfermedades prevenibles no se fueron, sólo estaban contenidas.

3. Porque es costo-efectivo para el sistema de salud. Cada vacuna evita hospitalizaciones, discapacidad y gasto público.

4. Porque salva vidas desde el inicio. Desde recién nacidos hasta adultos mayores, el esquema nacional mexicano cubre hoy todo el ciclo vital.

5. Porque hoy el acceso es total: gratuito, universal y cercano. No vacunarse ya no es un problema de disponibilidad. 

Vivimos en una era donde la desinformación se viraliza más rápido que los datos. Y cuando la confianza se erosiona, la cobertura cae y cuando ésta cae, las enfermedades regresan. Vacunar es un acto médico, político, social y profundamente ético. Las vacunas funcionan y la evidencia lo resolvió hace décadas. Si cree que este Arco puede ayudar a convencer a algún dudoso, le agradezco que la comparta y no se le olvide acudir al centro de vacunación más cercano