Violación en los 300; más de un año y Bryan sigue prófugo
Bryan R cumple 16 meses y 11 días prófugo desde que no se presentó a la audiencia el 20 de mayo de 2019. La mamá de Izel, espera que de algún lado le llegue la justicia
CIUDAD DE MÉXICO.
Han pasado 19 meses y 17 días, Izel, cuyo nombre real ha sido protegido, sigue luchando por recuperar la tranquilidad. Ella fue violada en un salón de su escuela, el Centro de Estudios Cientìficos y Tecnológicos número 4 (CECyT 4) Lázaro Cárdenas del Instituto Politécnico Nacional (IPN). Ha tenido varios intentos de suicidio. Su agresor fue puesto en libertad por un juez que consideró no había suficientes pruebas de la violación. Izel quiere justicia.
Fue el miércoles 13 de febrero de 2019. Días antes Izel se había estado mensajeando vía Instagram con Bryan R, en ese momento un alumno que no podía ingresar al plantel ubicado sobre la avenida Constituyentes, porque era un alumno en dictamen. Ella le dejó claro que su interés era solo de amistad.
“Bryan me citó en los 300, así se conoce la última parte de mi escuela, los últimos salones: yo acepté porque dije es la escuela, es un lugar seguro, nunca me pasaría nada". Izel subió confiada al tercer piso, era la primera vez que lo veía en persona. “Me dijo que fuéramos a buscar a un amigo suyo en un salón, yo dije: bueno está bien; lo acompañé y llegamos frente al salón 303, él me dijo que su amigo estaba ahí, yo entré".

El agresor liberado
Ese mismo día Bryan R fue detenido por autoridades del plantel y aunque primero trataron de convencer a la familia de no proceder legalmente terminaron entregándolo a una patrulla. El imputado e Izel con su familia fueron a declarar a la Fiscalía de Delitos Sexuales número 2, ubicada en Calle México, esquina con Avenida Toluca 10, Ermita Tizapán, Álvaro Obregón. Bryan R fue llevado al Reclusorio Oriente, pero el 20 de febrero, siete días después del ataque fue puesto en libertad, por resolución del Juez de Control Roberto Enrique Castellanos. La mamá de Izel recuerda la decisión de Castellanos. “El juez que tomó el caso dictó su sentencia y dijo que ella lo había consensuado, que porque en el peritaje psicológico ella arrojaba únicamente la búsqueda de una figura paterna; el peritaje médico no lo tomó en cuenta, ahí se registran varias lesiones. Dijo que si el chico hubiera querido violarla se habría dado a la fuga". Los abogados de la alumna interpusieron un recurso de apelación, cuestionando la decisión del juez de la no vinculación a proceso del imputado. Los agravios enlistados son tres, el primero: la apreciación subjetiva del juzgador que concluyó que resultaba probable que la víctima hubiese dado su consentimiento para la relación, esto porque ella había tenido comunicación previa con el imputado y al aceptar verlo solo en los salones trescientos le generaban la convicción de que el ataque por el cual se quejaba la denunciante había sido consensuado.

Las irregularidades del plantel
Izel y sus padres no encontraron apoyo en la justicia, ni tampoco en las autoridades del Instituto Politécnico Nacional, en el que la alumna del CECyT 4 se veía graduándose de la carrera de Técnica en Construcción. El 26 de marzo de 2019, ya con la denuncia presentada y el agresor prófugo, 41 días después de la violación ocurrida en el salón 303, los padres de Izel, le hicieron llegar una carta a Guilevaldo Pacheco Díaz, director del plantel, señalando las que consideran las irregularidades en torno al caso. La primera que Bryan R era un alumno en dictamen y por lo tanto no debía estar dentro del plantel, pero además de eso, que de acuerdo a sus investigaciones vendía calificaciones al interior de la escuela en conjugación con el personal administrativo. La segunda irregularidad es que el maestro de Ciencias, encargado del Consejo de Seguridad contra la Violencia de CECyT 4, así como una prefecta, que inicialmente declararon, intentaron cambiar sus declaraciones. Esto hizo dudar a los padres de ella sobre la neutralidad del personal del plantel. “Jamás pensé es que esto iba a pasar o había ocurrido, menos en una institución donde se supone que es más segura todavía que la UNAM, la UNAM tiene más libertades de acceso, aquí no, se supone que todos entran como niños de primaria cierran puertas y hasta ciertas horas abren, nadie entra, nadie sale, bueno eso lo que yo suponía". En la carta también expresaron las afectaciones psicológicas que tiene su hija como resultado de la violación. Depresión profunda e intentos de suicidio, eso aunado a la fuerte medicación que tuvieron que darle para evitar enfermedades de transmisión sexual, le impedían en ese momento volver de manera regular a sus clases.
La amenaza
Izel regresó a clases al CECyT 4 en agosto de 2019, seis meses después del ataque, tuvo que aprender a lidiar con el estrés que le provocaba volver al sitio donde confiaba que nunca le podría pasar nada. Varias crisis emocionales ha sufrido desde entonces, una de las más fuertes en febrero de 2020, un año después de la violación en el 303. A principios de ese mes fue instalada una Mesa de Denuncia Segura, después de pensarlo mucho, Izel fue a denunciar lo que Bryan R le había hecho. “Me dijeron: no vete a tu salón". “Pensé: si no me van a dejar hacer mi denuncia la voy a hacer en el baño". Izel fue a uno de los baños de la escuela y en una de las puertas pintó: Brian R me violó! “Pinté en el baño esperando la respuesta de alguna chica o chicas que dijeran que él también les había hecho lo mismo, o quizás no la misma persona, pero de alguien allá adentro de la escuela y muchas pusieron que estaban pasando por lo mismo, pero fue una respuesta la que me alteró". Fotografías del baño donde escribió Izel en poder de Excélsior, muestran algunas de las leyendas que otras mujeres escribieron, sobre todo diciendo que había maestros acosadores sin mencionar algún nombre en específico, pero la respuesta a la que se refiere la joven fue una escrita arriba de su denuncia con plumón de color morado: “JAJAJA!!! Conozco a Bryan y no sería capaz de matar ni a una mosca (nada más deja que te ubiquemos)" Izel no pudo contener sus emociones. “Me dio miedo, fue cuando me dio un nuevo ataque y lo único que hicieron fue cerrar el baño y meterme en una oficina hasta que llegaron mis papás, y ya fue lo único que hicieron". En la escuela empezaron los comentarios de lo que le había sucedido a Izel. El 27 de febrero en la página de Facebook del CECyT 4 “Lázaro Cárdenas" publicaron un comunicado donde el director Guilevaldo Pacheco negaba que una alumna hubiera intentado suicidarse en los baños y negaba que hubiera sido violada en los 300, como se les conoce al tercer piso de un edificio de salones. Sin embargo, el comunicado cambio, el que está disponible aún en el Facebook del CECyT 4 ya no niega que la violación haya ocurrido al interior del plantel. Pero la liga del documento en la página oficial de CECyT 4 ya no está disponible. Izel y sus padres informaron a la escuela de la amenaza escrita en los baños contra su hija, le prometieron que le darían acompañamiento a su hija entre clases para que estuviera segura, nunca sucedió. Entonces el coronavirus llegó a México y el caso de Izel ha quedado en el olvido.El IPN responde
El Instituto Politécnico Nacional respondió al testimonio de Izel presentado originalmente en Imagen Noticias con Yuriria Sierra. En una carta firmada por Jesús Anaya Camuño, Coordinador de Imagen Institucional del Instituto Politécnico Nacional señalaron lo siguiente: “En relación con los hechos de agresión sexual ocurridos en un CECyT, el Instituto Politécnico Nacional informa que desde el primer momento aplicó las medidas jurídicas pertinentes en apoyo a la víctima, quien denunció penalmente este delito, y le brindó acompañamiento para presentar la denuncia penal, logrando obtener la orden de aprehensión del agresor". “Asimismo, esta casa de estudios determinó proceder a la expulsión definitiva del agresor quien no se encontraba inscrito en ningún programa debido a la situación irregular que presentaba". La respuesta solo resalta los puntos que ya el primero de abril de 2019, Guilevaldo Pacheco había comentado a los padres a través, también, de una carta. No dijeron nada sobre las quejas de los padres de Izel que aseguran retardaron lo más posible la entrega del sujeto a las autoridades y el hecho de que intentaron convencerlos de no dar a conocer la información públicamente. Araceli García Rico, directora de la Unidad Politécnica de Gestión con Perspectiva de Género, señaló que el Politécnico actuó de acuerdo a su protocolo y que incluso a partir del 6 diciembre de 2019 cuando se lanzó el Protocolo para Atención, Prevención y Sanción de la Violencia de Género hubo cambios que buscan prevenir y erradicar la violencia de género en la institución. Además de la cooperación con las autoridades y de poner a disposición de las víctimas atención psicológica, Aseguró también que trabajan en evitar la deserción escolar de las víctimas a partir de hechos como los sufridos por Izel “No podemos permitir que ninguna persona deserte de su aspiración de ser profesionista, científica investigadora, en fin todo este cúmulo y esta riqueza que da el Instituto Politécnico Nacional por un tema lamentable, del artículo 19 al 22 dice las medidas de protección que se les da acompañamiento por parte de seguridad, cambio de grupo si ellos lo deciden, cambio de turno si lo deciden, pero lo más importante es la separación del o los probables agresores del grupo hasta que se investigue y se sancione", dijo García Rico. Sobre los acuerdos prometidos a Izel y su familia la funcionaria no pudo comentar nada, porque dijo no estar al tanto de dichos acuerdos. “No lo sé, pero lo investigo y además brindaremos todas las facilidades de acompañamiento para la estudiante".Sin servicio, sin escuela, sin justicia
Después de la amenaza en los baños Izel continuó asistiendo a la escuela, sin que le cumplieran el acompañamiento entre clases que le habían prometido. Las actividades se suspendieron casi un mes después del comunicado emitido por CECyT 4. “Vinieron unos de Zacatenco, unos licenciados, junto con la licenciada Edith Raymundo (Coordinadora de Enlace y Gestión Técnica), para firmar un acuerdo, decían que venían porque ellos me iban a ayudar, que me tendrían en un lugar seguro, que me iban a ayudar con mi materia, con mi servicio social y lo firmamos todos, todos lo firmamos y no se cumplió" De acuerdo al testimonio de Izel y sus padres les habían prometido liberar el servicio social, seis meses después les dijeron que sí lo tendría que hacer. Tampoco le ayudaron con una materia que debía, tuvo que cursarla varias veces antes de pasarla, pero no lo hizo a tiempo para graduarse a tiempo en el ciclo escolar pasado. Tampoco fue aceptada en la carrera de psicología, a la que quiere ingresar para ayudar a víctimas como ella. “Quise salir adelante, por mis papás, por mi familia y por mí; dije no vale la pena por una persona arruinarme, dije tengo que salir adelante. Hay días en los que amanezco mal, hay días que amanezco como si nada, pero siempre vuelve ese pensamiento, es algo que nunca se va a olvidar, que aunque pasen los años siempre va a seguir ahí, por más que le eché yo ganas siempre va a volver su nombre, su cara, lo que me pasó, todo todo va a volver". Bryan R cumple 16 meses y 11 días prófugo desde que no se presentó a la audiencia el 20 de mayo de 2019. La mamá de Izel, espera que de algún lado le llegue la justicia. “Tengo mucho coraje, mucha impotencia ya van casi dos años y no se hace justicia, lo dejaron libre por un error del juez".



