La Alameda padece averías y ambulantaje

Se observan fuentes secas, luminarias fundidas, barras rotas y huecos en el piso, además de comercio informal

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CIUDAD DE MÉXICO.

A seis años de la remode­lación y rehabilitación de la Alameda Central, el am­bulantaje y el deterioro co­mienzan a apoderarse de este emblemático parque.

En un recorrido rea­lizado por Excélsior, se observó un exceso de vendedores ambulantes y daños en algunas de las fuentes, que están secas y sus luces ya no prenden.

Las áreas verdes deja­ron de serlo y algunas ya no tienen pasto; el alumbrado público tanto en los pasi­llos como en las jardineras han dejado de prender y se encuentran en mal estado.

Las barras de ace­ro que delimitan las áreas verdes, están dobladas, cortadas o de plano han desaparecido, mientras que el mármol del piso, que recién inaugurado era reemplazado si presentaba algunos daños, hoy presenta huecos y piezas faltantes.

Varias personas opinaron al respecto.

Ismael López expresó que los ambulantes y los ar­tistas callejeros dan un mal aspecto al lugar. “¿de qué sirvió invertir muchos mi­llones si después volverían a dar paso a esta gente que lo único que provoca es ba­sura y el crecimiento de la delincuencia?”

José Cordero dijo: “me gusta venir al Centro His­tórico y caminar por la Alameda, pero me causa tristeza ver como la imagen de este parque histórico y emblemático para no­sotros los mexicanos, sea transformado tristemente en un tianguis y que las au­toridades lo permitan.

El objetivo del rediseño de La Alameda, que tuvo una inversión de 245 mi­llones de pesos, era res­catarla de los vendedores ambulantes, de los artistas callejeros, de la delincuen­cia, de la fauna nociva y del deterioro en sus áreas ver­des e inmuebles para darle una mejor presencia para el turismo, lo cual no duró mucho.