A 70 años del primer gobernador del DF

En 1945, Javier Rojo Gómez era el regente; un decreto cambió su estatus

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CIUDAD DE MÉXICO, 11 de agosto.- Hoy se cumplen 70 años de que fue nombrado el primer gobernador de la era moderna del Distrito Federal, es decir, después de los que habían designado carrancistas y obregonistas, entre 1918 y 1927. Sin embargo, los reglamentos y decretos seguirían siendo enviados desde la Presidencia.

En agosto de 1945, el entonces presidente Manuel Ávila Camacho decretó que tampoco ajustaba con la realidad el término jefe del Departamento del Distrito Federal para designar a su delegado en la capital del país.

Empero, en medio del debate sobre la repercusión para México de la rendición de Japón, con lo que dio fin a la Segunda Guerra Mundial, se filtró en el Diario Oficial de la Federación el decreto mediante el cual se modificaba la denominación de “jefe” a “gobernador”.

Así, casi al final de su mandato Javier Rojo Gómez fue nombrado gobernador de la ciudad.

El carácter de jefe, de acuerdo con la consideración del decreto de Ávila Camacho, se usaba para denominar a quien estaba a cargo de un Departamento “que carece de autonomía en su régimen interior”.

En cambio, el término gobernador daría “facultades y atribuciones necesarias para el mejor desempeño de dichas funciones”, pero se hacía hincapié en que los reglamentos, decretos y órdenes relativos al gobierno del DF serían enviadas por la Presidencia.

En el decreto se establecía el carácter de subordinación del gobernador hacia el Presidente, hasta 1997, cuando fue electo el primer jefe de Gobierno. En sus funciones, el gobernador sería auxiliado por un Consejo Consultivo, delegados y subdelegados.

El de 1945 es un eslabón poco conocido de la historia de las denominaciones que ha tenido el DF y su gobernante al paso de los últimos 150 años en los que hubo, además, jefes de Departamento, jefes de guarnición y superintendentes durante la época de la Revolución.

El estatus legal de la ciudad, donde se asientan los Poderes de la Unión, también se ha modificado de DF (con un gobernador) a Departamento del Distrito Federal (con jefes y regentes).

Lo más importante, sin embargo, fue la eliminación de los municipios y de los cabildos, en 1929.

El 1 de enero el centralismo en la capital alcanzó un nivel más amplio al eliminarse los cabildos, las presidencias municipales y quedar el manejo de recursos y decisiones políticas en manos de delegados, nombrados por el Departamento del Distrito Federal.

La nota de Excélsior remite: “La Ciudad de México, que desde los tiempos de la Conquista había sido gobernada por Ayuntamientos, cambió su régimen político” aquel 1 de enero.

La división política de la capital quedó con las juntas delegacionales de Atzcapotzalco, General Anaya, Coyoacán, Tlalpan, Xochimilco, San Ángel, La Magdalena, Tláhuac, Guadalupe Hidalgo, Milpa Alta, Ixtapalapa, Iztacalco y Cuajimalpa.

El presidente Emilio Portes Gil nombró como primer regente del Departamento a José Manuel Puig Casauranc.

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