Museo recrea logros de Carranza
En el recinto se muestran objetos personales del ex presidente; lo conjugan con los murales de Tarazona
1820 personas recibieron en el verano, las Salas Carranza inauguradas el 10 abril
SALTILLO, Coah.- La historia y la pintura se conjugan en las nuevas Salas Carranza, ubicadas en el Palacio de Gobierno de esta ciudad, para detallar los logros del político Venustiano Carranza (1859-1920) como gobernador de Coahuila (1911-1913), y la mirada del pintor catalán Salvador Tarazona sobre el paisaje y las costumbres de Saltillo.
Las paredes y los rincones de las salas distribuidas en los tres pisos del edificio histórico se aprovechan al máximo para exhibir, además de los diez murales que Tarazona pintó en 1929, objetos personales de Carranza, una recreación de su despacho y diversos originales de periódicos de la época.
En las vitrinas destaca el sable que perteneció al padre de Carranza, el militar Francisco Neira, una foto del oriundo de Cuatro Ciénegas cuando tenía 20 años de edad, un pin de 1910 del Centenario de la Independencia y una copia facsimilar del manuscrito de cinco hojas del Plan de Guadalupe, con el que el don Venustiano desconoció al gobierno de Victoriano Huerta, tras el asesinato de Madero, y se unió a la lucha revolucionaria.
Un lugar especial posee el despacho del político que llegó a ser Presidente de la República (1917-1920). Una recreación ofrece, en el mismo lugar donde trabajó hasta el 19 de febrero de 1913, una oficina montada con sus muebles originales: un escritorio, un librero, dos sillones, un teléfono de la época, un quinqué y los libros que leía en ese año.
La oficina está apegada en 90 por ciento a la original. Don Venustiano estaba leyendo libros sobre educación, porque tenía la idea de escribir algo sobre el tema”, comenta Simón Delgado Aguirre.
El jefe de Vinculación de la Red Estatal de Museos y titular de las Salas Carranza detalla, durante un recorrido por los espacios, dos objetos más: un retrato de Carranza pintado por su secretaria Hermila, “así se le conoce, no se sabe el apellido”, quien tomaba clases de pintura con el zacatecano Rubén Herrera, y una vitrina que resguarda cosas personales del creador del movimiento constitucionalista.
Protegidos por los cristales, se pueden apreciar una Colt, “la pistola preferida del ex presidente”, una cartuchera fechada en Veracruz en 1913, una cartera de cuero con billetes de a 10 pesos de la época y el manguillo de la pluma original con la que firmó el Plan de Guadalupe.
Todo, agrega el promotor cultural, franqueado por la única puerta original del inmueble, de madera y cristal, en cuya parte superior aparece grabado el número 1912.
Además del paseo histórico, las Salas Carranza, inauguradas el pasado 10 de abril, permiten al visitante adentrarse en el colorido universo de Salvador Tarazona, a quien llamaban el “pintor viajero”, debido a que no se estableció en lugar alguno y vivió cortas temporadas en diversos países latinoamericanos.
En México, señala el profesor Delgado, imprimió su legado en Morelos y Coahuila. En Saltillo pintó murales, además del Palacio de Gobierno, en el Teatro Isauro Martínez y el Ateneo Fuentes.
Los diez que aquí tenemos, la mayoría en buenas condiciones –sólo se restauraron tres, porque se dañaron por algunas filtraciones de agua– recrean la vida cotidiana, las fiestas, los oficios, la actividad militar, las minas de carbón, las iglesias y el paisaje de Saltillo”, indica.
El funcionario destaca que estas salas constituyen el museo número 23 de la capital coahuilense, la que se caracteriza por la proliferación reciente de este tipo de recintos, a través de los cuales se abordan temas como el desierto, el sarape, la tauromaquia, los deportes, la historia y la charrería, entre otros.
El nuevo museo recibe, en promedio a la semana, a unas 300 personas. “Este verano tuvimos mil 820 visitantes”, comenta.


