'Reyes Magos Punks' cumplen 36 años llevando sonrisas a niños en CDMX y Edomex
En lugar de coronas, coloridas túnicas y joyas, se visten de negro, alborotan su cabello y brillan de noche gracias a los estoperoles y botas de combate.

Niñas y niños de escasos recursos o en situación de calle de los rincones de la Ciudad de México y el norte del Estado de México han recibido por 36 años consecutivos la visita de los Reyes Magos a sus colonias, vecindades o banquetas.
No se trata de Melchor, Gaspar o Baltazar, sino de un colectivo de personas que, en lugar de coronas, coloridas túnicas y joyas, se visten de negro, alborotan su cabello y brillan de noche gracias a los estoperoles y botas de combate.

Reyes Magos Punks
Son los Reyes Magos Punks, un grupo que colecta y reparte juguetes, ropa u otros víveres cada noche del 5 de enero y que fundó “El Pinkos” en 1990 para llevar regalos a los niños, en aquel entonces, de la unidad Valle de Ecatepec.
“En esos tiempos se hablaba muy mal del Punk y era muy rechazado, había mucha carrilla hacia nosotros, había una forma de cambiar la perspectiva hacia nosotros (..) Y esto ya es una comunidad muy grande, ¿no?, ya son cientos de reyes magos punks bien chingones. La comunidad bien solidaria, los barrios que siempre han sido centros de acopio bien solidarios”, dijo en entrevista para Excélsior durante una de las decenas de paradas para hacer entregas este lunes.
Para mí eso es lo punk

“Para mí eso es el punk: comunidad, apoyo mutuo, hacer cosas”, dijo el “Calavera”, quien aseguró haber salido de las calles, que no le importa lo que los demás piensen y que él fue a ayudar porque le nace.
“Esto no es de reconocimientos y diplomas, más bies es de que la gente se vuelva empática, se vuelva solidaria y se ponga a hacer cosas en su comunidad”, agregó “El Pikos” mientras niñas y niños de la esquina del cruce de la calle Álvaro Obregón e Insurgentes rompían una piñata.
El recorrido de los Reyes Magos Punks
Para ese año, los Reyes Magos Punks juntaron tres camiones de “cosas” y arrancaron su jornada de entrega desde las 18:30 horas en los rincones de la Glorieta de Insurgentes hasta ciertos sitios del Estado de México, como el municipio de Tultitlán.

“Por lo regular lo hacemos en varios puntos de la Ciudad sobre todo campamentos y mujeres trans. Donde haya necesidad llevamos la ayuda”, dijo “Anita Punk”, una de las organizadoras y voluntarias.
Espectáculo de Lucha Libre
En cada parada los punks empezaban bajando unas colchonetas para un breve, pero entretenido espectáculo de lucha libre de la mano de los luchadores “Vampiro Azteca” y “Peter Punk”.
“Para mí, el mejor público son los niños, y a ellos nos debemos y a mí me nace no solo colectar sino también venir con ellos”, dijo “Peter Punk”, quien es fácilmente distinguido por su máscara de picos.
“Es lo que venimos a dar hoy: esperanza, regalos y muchas sonrisas (...) Es más sentimiento. Yo lo veo así”, dijo el “Vampiro Azteca”.
Gran difusión en redes sociales
La constancia de las entregas, que han crecido gracias a la difusión de las redes sociales, ha atraído a voluntarios de todo tipo, incluso si no se identifican con la tribu punk. Por ejemplo, la señora María, quien asegura que pasar una víspera de Día de Reyes con el colectivo revive en ella emociones y sentimientos escondidos.

“Ver la ilusión de los niños, las caras de las mamás que reciben ropa para sus bebés, es algo que no se puede describir”, expresó.
La jornada de 2026 concluyó por la madrugada del 6 de enero, siendo niñas y niños los más beneficiados con juguetes, ropa y hasta bicicletas. Sin embargo, este colectivo también hizo entregas a otras personas en situaciones de vulnerabilidad, como mujeres trans y personas en campamentos, como migrantes.
Aunque en un principio esto surgió como una demostración de la buena fe de los punks, ha crecido a una responsabilidad que solo pueden entender aquellos que entienden el estigma y la precariedad de las calles.
*bb
EL EDITOR RECOMIENDA



