Los Ángeles…
La ciudad de Los Ángeles, California, representa una piedra fundamental para el ascenso a la gloria y la fortuna de varios peleadores mexicanos a través del tiempo. Las nuevas generaciones de aficionados ubican naturalmente a Las Vegas, Nevada, como el escenario ideal ...
La ciudad de Los Ángeles, California, representa una piedra fundamental para el ascenso a la gloria y la fortuna de varios peleadores mexicanos a través del tiempo. Las nuevas generaciones de aficionados ubican naturalmente a Las Vegas, Nevada, como el escenario ideal para las grandes noches de boxeo, pero no siempre fue así.
El tradicional Olympic Auditorium, ubicado en el centro de la ciudad, y el ahora renovado Forum de Inglewood son monumentos que guardan en sus entrañas el sonido de estruendo que produjeron nuestros peleadores con su calidad y formidable grandeza. El Púas Rubén Olivares es un claro ejemplo entre muchos, cuando la sagacidad de aquel formidable promotor griego George Parnassus encontró en el mexicano la estrella que hizo vibrar hasta la médula a los miles de aficionados frecuentes a esas veladas de boxeo. Ahí fue donde Rubén alcanzó la corona mundial gallo al vencer al australiano Lionel Rose, el 22 de agosto de 1969. Luego vinieron las tres históricas peleas contra el guanajuatense Chucho Castillo, que marcaron la primera ocasión que dos mexicanos se enfrentaron por una corona mundial, Rubén ganó la primera, perdió la segunda y salió con la mano en alto en la tercera y definitiva.
Anteriormente y cuando los medios de comunicación empezaban apenas su impactante desarrollo, Raúl Ratón Macías sufrió en la ciudad angelina dos descalabros en su carrera brillante: fue derrotado por Billy Peacock en junio de 1955, lo noqueó el estadunidense y hasta le fracturó la mandíbula, y la otra contra el tunecino-italiano Alphonse Halimi en el Olympic, que también causó un gran dolor entre el numeroso público mexicano. Tiempos aquellos en los que apenas se podía escuchar la narración del combate por medio de la radio. El mismo Julio César Chávez obtuvo su primer título mundial, superpluma CMB, en esa sede cuando enfrentó a un valiente y bravo Mario Azabache Martínez, en septiembre de 1984. De la mano de estas historias van de igual manera combates de Rafael Herrera, Rodolfo Martínez y otros muchos que cumplieron cabalmente con la exigencia de presentarse ante un público tan exigente, dado que la mayoría son mexicanos arraigados en esas tierras.
Mañana una nueva página que vendrá a enriquecer todas esas anécdotas inolvidables, porque podría ser la última pelea de Juan Manuel Márquez. Suena irónico, pero puedo asegurarles que en la mente del formidable peleador está ya muy bien ubicado el asunto del retiro. Y aunque sigue aceptando esta clase de retos, una derrota y la decisión podría ser tomada. El rival en turno probablemente no diga mucho, Mike Alvarado, peleador de 33 años con aceptable palmarés, pero que a estas alturas cualquiera que enfrente a Juan Manuel lleva en la mira un triunfo que revalorice cualquier carrera.
Se escuchan comentarios acerca de una quinta pelea contra Manny Pacquiao, quien debe estar muy al pendiente del resultado de este combate. Tanto él como Bob Arum han encendido veladoras para que Márquez gane y poder aspirar a quitarse esa espina tan clavada que tienen desde diciembre de 2012. La pelea será en el Forum de Los Ángeles, malas noticias para Alvarado, porque Juan Manuel estará en casa…
