Sin imagen no hay tecnología

Nadie tiene una imagen que demuestre exactamente el lugar donde le pegó al balón a Miguel Samudio, que derivó en un tiro penal que terminó eliminando al América, prueba de que la tecnología tampoco será la solución para acabar con la polémica en el futbol. Será ...

Nadie tiene una imagen que demuestre exactamente el lugar donde le pegó al balón a Miguel Samudio, que derivó en un tiro penal que terminó eliminando al América, prueba de que la tecnología tampoco será la solución para acabar con la polémica en el futbol. Será todavía más injusto que un equipo clasifique por disponer de una imagen, y otro, como el caso del América, quede fuera debido a que no hay una prueba contundente en su favor. Los exárbitros especialistas sostienen que fue penalti, otros que no, así que tampoco con sus opiniones van a terminar con las discusiones.

Lo que no es discutible, los seis partidos en los que las Águilas terminaron con nueve jugadores por expulsión de dos elementos en la era de Ignacio Ambriz, en total, 18 tarjetas rojas en 55 juegos oficiales desde que Nacho tomó las riendas del equipo, prácticamente una cada tres encuentros. El América no tuvo la contundencia para sacar una ventaja más amplia en el partido de ida y jugó más con el marcador que con el resultado que le favoreciera. Del minuto 76 con 21 segundos en que Carlos Sánchez anotó el tercer gol, solamente se jugaron tres minutos y 52 segundos, hasta que el árbitro Roberto García silbó el final a los 93 con 58 en el tiempo muerto restante, se anotaron otros dos tantos, hubo alegatos, protestas, berrinches, empujones, insultos, todo, menos futbol.

Monterrey mostró toda su capacidad, pero también sus limitaciones. El espectáculo, tensión y emoción las propició la zona defensiva de los rayados, cuando se abre la barrera en el cobro de un tiro libre y del portero Jonathan Orozco, quien reaccionó demasiado tarde en un segundo disparo de Michael Arroyo; además, todo lo que dejaron de hacer en el Estadio Azteca, todas esas imprecisiones e inconsistencias, pueden jugar en favor del Pachuca, equipo dinámico que sabe combinar la velocidad con la precisión.

El gol de visitante es un estímulo para presenciar partidos emocionantes, pero no es del agrado de los técnicos que juegan con el resultado y no les importa el marcador. Calculan mientras tengan la ventaja, en tanto la pierdan, improvisan con una actitud ofensiva que desconocen, si la recuperan, de inmediato fortalecen su defensiva para aguantar esperando el silbatazo final, por eso, recargan todo el peso de un partido en una decisión arbitral. Ciertamente, el América es el equipo que más ha sufrido con las decisiones arbitrales en liguilla: dos veces le señalaron penalti por faltas fuera del área y es la segunda ocasión que protestan por mano involuntaria, inexistente o no deliberada.

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