La misma gata
Responden al mismo grupo que siempre ha manejado al futbol.En un mundo lleno de intereses, grandes cantidades de dinero, y sobre todo, una administración que ha quedado históricamente a deber, la Selección Mexicana de futbol navega por aguas de fracaso, por momentos ...
- Responden al mismo grupo que siempre ha manejado al futbol.
En un mundo lleno de intereses, grandes cantidades de dinero, y sobre todo, una administración que ha quedado históricamente a deber, la Selección Mexicana de futbol navega por aguas de fracaso, por momentos muy bajos, como hace mucho tiempo no se presentaban, y con uno nuevo a la vista, como casi siempre, por ello mi cuestionamiento permanente a esa infinita cobertura de los medios para un deporte muy mediocre, que ha regalado contadas alegrías a los millones de fanáticos, a cambio de muy escasas satisfacciones, una especie de fanatismo masoquista. Inexplicable, pues. En todos los interminables y aburridos programas donde hablan y hablan y hablan de lo mismo, casi todos los colegas coinciden que el responsable de este nuevo fracaso es Jimmy Lozano, que tendrá su colaboración, inevitablemente, en tan mala demostración del equipo nacional de futbol, sin embargo, me parece un análisis muy simplista, muy básico, pues se le señala con dedo de fuego, cuestión en la que no coincido, ya que el entrenador nacional es sólo un pequeño eslabón de una inmensa cantidad de situaciones que hacen que se viva un momento de nula brillantez.
Ojalá que todo el lío se redujera a un mal entrenador, es mucho más profundo, y mientras no se tomen decisiones de verdadera importancia, sencillamente vienen y van técnicos y el resultado será el mismo, o muy similar. Me atrevo a afirmar que si, incluso, traen a Pep Guardiola o a Carlo Ancelotti no habrá mayores perspectivas.
El gran problema del futbol mexicano se sustenta en innumerables decisiones equivocadas al más alto nivel, pues, a pesar de que entre los propietarios de los equipos que forman a la Liga BBVA MX existen empresas de gran calado, empresarios muy exitosos en sus respectivos rubros, el futbol está en las mismas manos de hace décadas, y si bien se ha mostrado un ligero avance, éste no es suficiente.
Ahora traen a La Bomba, Juan Carlos Rodríguez Bas, que sencillamente representa al mismo mandamás del futbol, éste a su vez dirige a Ivar Sisniega y a Mikel Arriola, quienes, por mucho que se distingan como directivos serios y eficaces, también responden al mismo grupo que siempre ha manejado al futbol, con resultados mediocres, con poco que escribir a casa, y con una muy amplia historia de fracasos; es decir, cambian los nombres, cambian las formas, pero no cambian de fondo y para bien los resultados, pues al final es la misma gata, sólo un poco más revolcada.
Busquemos mexicanos exitosos en otros deportes, los hay, quizá pocos, pero ganadores, mientras que el futbol nada más no tiene por dónde salir del inevitable fracaso de siempre.
