Laboratorio
La Selección Mexicana de futbol parece convertirse en un laboratorio de experimentos del señor Juan Carlos Osorio que, en tres partidos, ha utilizado a los tres porteros, no ha repetido alineación ni parado táctico. Decidió iniciar el tercer partido enfrentando a ...
La Selección Mexicana de futbol parece convertirse en un laboratorio de experimentos del señor Juan Carlos Osorio que, en tres partidos, ha utilizado a los tres porteros, no ha repetido alineación ni parado táctico. Decidió iniciar el tercer partido enfrentando a Venezuela prescindiendo de la máxima figura del TRI, Javier Chicharito Hernández, al histórico Rafa Márquez, por citar a dos de los que aparentemente se habían consolidado como titulares.
Mucho han disgustado a mis colegas los experimentos de Osorio, para otros son locuras, sin embargo, honor a quien honor merece, nadie hasta antes del partido ante la Vino tinto le podía decir que había fallado, pues la marca era perfecta.
Debo confesarles que algo ha sido la característica del técnico colombiano, nadie puede predecir con acierto la alineación de la selección, nadie es el vocero del entrenador, como siempre sucedía en el pasado, que la televisora oficial y sus enviados sabían todo. Supongo que Osorio decide la alineación la noche anterior o quizá al despertar el día del juego y, de acuerdo a sus sueños, decide descansar al Chícharo y a Rafa, sale con línea de cuatro esperando reforzar la zaga.
No cabe duda que genio y figura.
Las cosas comenzaron de manera muy complicada, pues el equipo Vino tinto se fue arriba en el marcador. Apenas al minuto 10, José Manuel Velázquez lograba un golazo en una jugada a balón parado y a los pocos minutos el equipo nacional tenía que echar mano del primer cambio cuando se lesionó Aquino, apenas al 17.
Llagaba bien el Tri, pero no la metía, una y otra vez sin lograr el ansiado gol. Mientras tanto, el científico Osorio buscaba la respuesta, pues se vislumbraba el partido ante la Argentina, que una y otra vez nos ha dejado fuera de las competencias internacionales.
Finalmente, llegó la cordura en el científico y los ingresos de Layún y Tecatito Corona cambiaron el rostro del equipo, que llegaba y llegaba sin lograr el gol, hasta que una genialidad del delantero del Porto logró el del empate y quitarnos del camino a la albiceleste, un golazo, sin duda de crack.
Ahora a esperar el siguiente partido, muy probablemente ante la selección de Chile, que será un duro hueso de roer, sin embargo, me parece que si la cordura impera y se juega con el equipo que todos pensamos debe ser el cuadro titular, existen buenas posibilidades de avanzar a las semifinales y, por qué no, hasta la final.
Ya veremos qué dice el laboratorio y el científico.
Honestamente que hay con qué…
