Tres tercios CLXXXVII
I Termina la novela de Carlos Vela, afortunadamente. Desde que ganaron el Mundial Sub 17, Vela destacaba con luz propia, incluso por encima de los grandes atributos que en ese entonces mostraba Gio, su gran compañero en ese histórico equipo. De ahí en adelante parecía ...

Pablo Carrillo
La neurona
I Termina la novela de Carlos Vela, afortunadamente.
Desde que ganaron el Mundial Sub 17, Vela destacaba con luz propia, incluso por encima de los grandes atributos que en ese entonces mostraba Gio, su gran compañero en ese histórico equipo.
De ahí en adelante parecía que el gran talento se diluía, tan es así que el equipo que lo llevó desde sus inicios a Europa, el Arsenal, se cansó de esperar a que todo ese talento aflorara y se quedara con el equipo que desde juvenil confió en él.
Ahora Vela es toda una figura con la Real Sociedad de San Sebastián, un equipo de media tabla en el balompié hispano, ahí parece haber encontrado su nivel y casa, un jugador de media tabla en un equipo igual.
¿Talento? Le sobra, lamentablemente, lo que natura no da, Salamanca no presta.
La inteligencia parece quedarse en los pies de Vela, no le llega a la cabeza.
Tontín, al fin.
II Decepcionante resultó el Super Bowl XLVIII.
La tremenda repasada que le dio el equipo de Seattle al de Denver pasará a la historia como una edición más donde la mejor defensiva de la liga derrota a la mejor ofensiva.
Esto ha pasado seis veces en los Super Bowls, cinco triunfos han sido para la mejor defensiva, sobra explicarlo.
La velocidad y agresividad de los de Pete Carrol ha sido determinante para desaparecer del mapa a la mejor ofensiva del año, al jugador MVP de la temporada, Peyton Manning, así como al resto de la unidad ofensiva que impuso una nueva marca de yardas ganadas y puntos anotados.
Se habló mucho a lo largo de la semana previa de la maravilla de ataque de los de John Fox, sin embargo, como reza la frase célebre, las defensivas ganan los campeonatos, y una vez más quedó plenamente demostrado.
III El día de mañana se conmemorará un aniversario más de la inauguración de la Monumental Plaza de Toros México.
La más cómoda y grande del mundo, como decían los carteles de antaño.
Pablo Hermoso de Mendoza es toda una garantía de espectáculo, el de Estella viene por un triunfo grande, viene también a demostrar que sigue siendo, y por mucho, el mejor rejoneador de la historia, sin duda que es un tocado por la mano de Dios, para ser un antes y después en su materia.
Alternarán en esa tarde a su lado El Payo y Joselito Adame, sin duda que Adame, el de Aguascalientes, lo merece al ser el máximo triunfador de esta temporada, sin embargo, existen otros toreros que tienen mayores merecimientos que el diestro de Querétaro para estar en ese cartel.
Dicen que atraviesa por un gran momento. Ya les contaré.
¡Que haya suerte!