Dura realidad

La legión mexicana en Europa no pasa su mejor momento. Pocos son los futbolistas nacionales que han encontrado regularidad con sus equipos, mientras que la mayoría se ha visto relegada a un rol secundario. No es lo mismo ser figura en la Liga MX pomposamente ...

Juan Carlos Veraza

Juan Carlos Veraza

El deporte por nota

La legión mexicana en Europa no pasa su mejor momento. Pocos son los futbolistas nacionales que han encontrado regularidad con sus equipos, mientras que la mayoría se ha visto relegada a un rol secundario. No es lo mismo ser figura en la Liga MX (pomposamente declarada por su titular, Enrique Bonilla, como una de las mejores del mundo) a buscar ganarse un lugar entre la élite del futbol mundial.

En las ligas europeas se vive de manera diferente a lo que aquí ocurre, con nuestros torneos cortos y un sistema de competencia que recompensa la mediocridad, con exigencias mucho menores durante la fase regular de lo que sucede en el Viejo Continente, en campeonatos, que aunque es cierto, en muchas ocasiones tienen desenlaces poco emotivos, y en los que son pocos los protagonistas regulares; pero que a cambio obliga a sus jugadores a pelear hasta la última jornada por un puesto en las copas europeas o para evitar el descenso, y que, además, le presenta el reto a los futbolistas de ser constantes y profesionales al máximo o jugarán poco. Por algo, un talento como Cuauhtémoc Blanco prefirió la comodidad de nuestro país a seguir en la alta competencia.

Además, acá, los futbolistas muy pronto reciben altos salarios, que les roban el hambre necesaria para triunfar más allá de nuestras fronteras, razón por la que muchos que jugaron en el extranjero, al primer contratiempo o adversidad en el camino, toman la elección de retornar a casa o de irse a la MLS.

Sólo unos cuantos están dispuestos a enfrentarse a todos los obstáculos que el futbol europeo pone en el camino. Aquellos que saben que, aunque el inicio puede traer problemas y el dinero puede no ser el mismo que ganarían en la Liga MX, si tienen la disciplina y paciencia, es factible encontrar la fortuna deseada.

La historia que están viviendo algunos mexicanos en Europa es de dificultades para tener los minutos de que gozaban en el campeonato local. Allá se dan cuenta rápidamente de que, con lo que hacían en la liga local no basta, que hay que redoblar esfuerzos para ser alguien; los entrenamientos son de otro nivel, no es suficiente con hacerlo un par de horas diarias, es necesario el trabajo de gimnasio y cuidar la alimentación.

La Liga MX no genera las mejores condiciones para tener futbolistas más preparados para triunfar en Europa, con sus elevados sueldos a temprana edad y un torneo poco exigente no es de extrañar que hoy muy pocos connacionales sean titulares en las ligas de mayor renombre de Europa. Una dura realidad que difícilmente será diferente en el futuro cercano.

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