Realidad
Una vez concluida la temporada de 2015 con otro decepcionante resultado, el propietario de las Águilas de Filadelfia, Jeff Lurie, decidió que era el momento de terminar con la era de Chip Kelly al frente del equipo. El experimento con el controvertido entrenador en ...

Juan Carlos Veraza
El deporte por nota
Una vez concluida la temporada de 2015 con otro decepcionante resultado, el propietario de las Águilas de Filadelfia, Jeff Lurie, decidió que era el momento de terminar con la era de Chip Kelly al frente del equipo. El experimento con el controvertido entrenador en jefe había terminado apenas dos años después de haber comenzado. Sin ser un desastre, esas dos campañas se quedaron lejos de lo esperado, propiciando un nuevo cambio para una franquicia que está intentando ganar su primer título desde 1960.
Así comenzó la búsqueda del sucesor de Kelly, encabezada por el propio Lurie, el pendiente del equipo, Don Smolenski, y el gerente general, Howie Roseman. Entre los tres se realizó un trabajo exhaustivo para poder determinar quién era la persona indicada para tomar las riendas de la organización.
Tras varias semanas, tomaron una decisión, darle al coordinador ofensivo de Kansas City, Doug Pederson, el puesto de head coach.
A poco tiempo de su arribo, también llegó el Draft de 2016, en el que Filadelfia tenía una alta selección, misma que fue aprovechada para elegir al quarterback de la Estatal de Dakota del Norte, Carson Wentz. Un jugador que, en la opinión de muchos expertos, era uno de los más talentosos en salir de las filas del futbol americano colegial ese año.
La idea de la gerencia y del propietario era clara, juntar al joven mariscal de campo con un entrenador en jefe reconocido por su trabajo con jugadores en esa posición, que fue la que él jugó como profesional por mucho tiempo.
En la pasada campaña hubo momentos muy buenos y también algunos malos, pero se sentaron las bases para 2017.
Para este año, Roseman hizo una excelente labor contratando a varios agentes libres, principalmente en la ofensiva, rodeando a Wentz del talento necesario para dar un importante salto de calidad con respecto al año previo. Además, apuntaló una unidad defensiva que ya tenía mucha calidad y que está encabezada por el coordinador defensivo, Jim Schwartz, uno de los mejores de toda la NFL.
Los resultados han rebasado las expectativas, las Águilas eran señaladas como candidato al último lugar en la división Este de la Conferencia Nacional, pero hoy tienen el mejor récord de la liga, tras ligar siete victorias consecutivas y, por el momento, tienen control total de su sector.
La clave ha estado en el extraordinario nivel de juego de su joven quarterback, que ha sido el más consistente en su posición tras la primera mitad de la temporada. Aprovechando el juego sensacional de su línea ofensiva y utilizando de forma adecuada a su cuerpo de receptores, sin olvidar la buena labor de los corredores.
Al más que sólido juego de la ofensiva hay que agregar que la defensiva ha sido dominante, principalmente contra la carrera. Una combinación perfecta para tener un equipo ganador.
Falta mucho por jugar, pero basado en lo hecho hasta ahora, las Águilas han pasado de ser una agradable sorpresa a una realidad. Hoy Filadelfia es serio contendiente a ganar el Súper Tazón.