Se confirma
Cuando vemos que la final de la Copa Oro entre Estados Unidos y Jamaica la conduce el árbitro guatemalteco Walter López nos produce el sentimientos de coraje, frustración y preocupación porque, a pesar de asistir tres silbantes mexicanos al referido torneo, Roberto ...
Cuando vemos que la final de la Copa Oro entre Estados Unidos y Jamaica la conduce el árbitro guatemalteco Walter López nos produce el sentimientos de coraje, frustración y preocupación porque, a pesar de asistir tres silbantes mexicanos al referido torneo, Roberto García, Fernando Guerrero y César Arturo Ramos, y de ver que sólo actúan en un partido en la primera fase, nos refleja que la capacitación en el arbitraje mexicano es muy deficiente, lo que confirma la peocupación del presidente de la Comisión de Árbitros de México, Arturo Brizio, de no tener un instructor del nivel requerido para sus árbitros.
Además, echa por tierra aquellas declaraciones del anterior presidente, Héctor González Iñárritu, que decía: “El arbitraje se ha consolidado como uno de los mejores del orden futbolístico, incluso, ha recibido constantes designaciones en los mejores torneos a nivel internacional”, en donde la buena labor la habían confirmado.
Por favor... recordemos: en Juegos Olímpicos, César Arturo Ramos actuó en dos partidos, Irak-Dinamarca y Colombia-Nigeria, regresándolo; en el Mundial de Clubes, Roberto García actuó en el Mamelodi Sundowns-Kashima Antlers, lesionándose después y, por consiguiente, regresándose.
A la Copa Confederaciones no asistió el arbitraje mexicano, en el Mundial Sub 20, en Corea, Ramos Palazuelos actuó en cuatro partidos, en primera fase, Zambia-Portugal e Inglaterra-Corea, en cuartos Portugal-Uruguay, y por el tercer lugar, Uruguay-Italia, y García Orozco actuó en el VAR en tres ocasiones y dos de cuarto oficial.
Incluso en este principio de torneo del futbol mexicano, en la primera jornada, nos ilusionamos con que se reivindicaba el arbitraje al realizar trabajos en los que no influyeron en el resultado, pero, oh decepción, en la pasada, la segunda jornada, vinieron a menos varios de ellos, siendo uno Roberto García Orozco, que en el Santos-Tigres no sancionó un evidente penal sobre Javier Aquino y dejando en el terreno a Osvaldo Martínez que lo exhibió; terminando el juego amonestando a diez y utilizando una tarjeta roja, sin olvidar que en la primera jornada sancionó 40 faltas y utilizó siete amarillas en el partido Tijuana-Cruz Azul.
¿Con ese nivel aspirarán a ir al Mundial de Rusia?
