Yuri Averbach enfrentó a 9 C. mundiales
La herencia ajedrecística de Yuri Averbach influyó a generaciones en la formación de grandes maestros del tablero y en un poderoso empuje en la técnica del final. La tarea paciente y esmerada selección de las posiciones del final mantiene el atractivo y fresca y ...

Arturo Xicoténcatl.
Rey y dama
La herencia ajedrecística de Yuri Averbach influyó a generaciones en la formación de grandes maestros del tablero y en un poderoso empuje en la técnica del final. La tarea paciente y esmerada selección de las posiciones del final mantiene el atractivo y fresca y vigente la técnica. En términos generales, podría decirse que sus investigaciones resisten la prueba del tiempo. La inteligencia, su espíritu agonal, el sentido artístico e investigación científica así, como su valiosa experiencia y profunda comprensión del juego, se fundieron en sus apreciados libros.
Averbach, fallecido este sábado en su 101 años de vida, enfrentó a nueve campeones mundiales encajándoles entre una y cuatro victorias, cuando menos a cuatro de ellos. He aquí los scores: Max Euwe, Países Bajos, (+2,=0,-0); Mikhail Botvinnik, URSS, (+3,=14,-11); Vassily Smyslov, URSS, (+1, =9, -3); Mikhail Tal, URSS, (+0,=8,-5); Tigran Petrossian, URSS, (+4, =16, -2); Boris Spassky, URSS, (+0,=7,-4); Robert Fischer, Estados Unidos, (+0,=1,-0); Anatoly Kárpov, URSS, (+0,=1,-0); Garri Kaspárov (+0,=0,-2). Del resultado en 1958, expresa Fischer: “Averbach tenía miedo de perder ante un niño y yo tenía miedo de perder ante un GM; así, acordamos las tablas”.
La mejor actuación de Averbach ocurrió en el XXI Campeonato de la URSS celebrado en Kiev, Ucrania. Lo ganó invicto (+10,=9, -0), con la presencia de Taimánov, Kortchnoi, Lisisin, Petrossian, Ramir Kholmov, Suetin, Furman, Nezhmetdinov, Geller, Lilienthal, Shamkovich. En frase hiperbólica afirman los comentaristas de la época que Averbach en ese año de 1954 en una competencia tan difícil podía caminar en el agua…
Fue entrenador del Patriarca Botvinnik en uno de los enfrentamientos contra Smyslov. Refiere que Botvinnik era una persona muy desconfiada. “En una ocasión tras un largo entrenamiento y de regreso a casa, Botvinnik, que iba manejando, nos acompañaba Jakov Estrin, quise estirar las piernas e indiqué mi deseo de bajarme del automóvil para caminar. –“¡Sí, justo aquí!”, exclamó Botvinnik, a unas cuantas cuadras de la casa de Smyslov. Ahora va a allá a descubrirle nuestros secretos…”
Del diagrama. Averbach con negras jugó 1. … Td1! Y Geller abandonó. Tras la captura negras amenazan c2!