Scoring Table
Acaso porque en los últimos días observé la petulancia de algunos comunicadores de periódico reírse sobre un acontecimiento trivial, con cierto desprecio, sustentado en la ignorancia, de las reglas del deporte, que me vino a la mente, por asociación de ideas, el ...
Acaso porque en los últimos días observé la petulancia de algunos comunicadores de periódico reírse sobre un acontecimiento trivial, con cierto desprecio, sustentado en la ignorancia, de las reglas del deporte, que me vino a la mente, por asociación de ideas, el aforismo de Heráclito de Éfeso: “Tú no puedes entrar dos veces en el mismo río; porque nuevas aguas están siempre fluyendo sobre ti”. Las aguas fluyen y no son las mismas, y el hombre tampoco, porque no es el mismo. Todo cambia a cada instante. La transformación en el presente eterno es la sustancia y naturaleza del universo. El flujo de las generaciones transforma la percepción de los acontecimientos. Este 2025 se cumplen, en la ciencia física, 100 años de que cambió el concepto de la materia. El átomo era indestructible. La idea la expresó Demócrito, de quien se dice que se cegó para reflexionar en la búsqueda del conocimiento con mayor lucidez, sin distracción. El vocablo átomo significa indivisible. Desde hace un siglo, el átomo no. En el deporte —las federaciones internacionales cambian periódicamente las reglas—, la evolución de la técnica obedece a la creatividad de atletas y entrenadores, el tapering-off de Forbes Carlile, el cambio revolucionario de Dick Fosbury en el salto vertical; la ciencia y la tecnología, que permite el descubrimiento de nuevos materiales flexibles, ligeros, resistentes, pelotas, neumáticos, pistas, aparatos e instrumentos voladores, zapatillas, que ha dado un progreso insospechado al ajedrez con la computadora y los engines, motores de cálculo combinatorio, que han influido en la aparición de larvas de genio cada vez más precoces. Paralelo, de la mano, es valorar el deporte. Se conoce lo que se puede medir, lo expresó Lord Kelvin. El deporte es comparación y medición. En 1979, el matemático búlgaro Bojidar Spiriev (1932-2010) creó las tablas húngaras con el fin de valorar con mayor precisión los esfuerzos del atleta. La IAAF las incorporó oficialmente desde aquella fecha. Representan una valiosa herramienta para el estadístico y el aficionado que aspira alcanzar mayor conocimiento técnico. Bojidar Spiriev nos acercó más a una realidad del esfuerzo humano, con lo que eliminó mucho de subjetividad y descartó en los técnicos la intuición para comparar el valor de un atleta. La World Athletic, antes IAAF, Federación Internacional de Atletismo, presentó hace unos días el Scoring Table que se va emplear oficialmente a partir de este año. La anterior edición era de 2017. Las últimas elaboraciones son obra, diseño y cálculo de su hijo Attila. ¿Quién es el mejor atleta en unos JO, en un Campeonato Mundial, en un club? Las tablas te lo indican. En 2016, en este espacio de Excélsior, se afirmó categóricamente que el mejor atleta en Río de Janeiro fue el sudafricano Wayde van Niekerk por su crono de 43.03 en 400 m, por encima del astro Usain Bolt con su registro de 9.81 en 100 m. Se intuyó al instante y luego se corroboró. En el nuevo libro de la WA se lee en la tabla de valoración: 43.03 corresponde a 1,321 puntos y el 9.81 a 1,273. Tal vez sea conveniente añadir otros comparativos interesantes.
