Piedra angular
El pensamiento, ni en forma superficial ni profundamente reflexionado, llega al acuerdo. Desagradable discordancia. Pero es clara la necesidad de tomar una decisión. Y sea la que se tome, acaso, se volverá al punto de partida. ¡Por qué el hombre se empeña en cumplir el ...
El pensamiento, ni en forma superficial ni profundamente reflexionado, llega al acuerdo. Desagradable discordancia. Pero es clara la necesidad de tomar una decisión. Y sea la que se tome, acaso, se volverá al punto de partida. ¡Por qué el hombre se empeña en cumplir el concepto de igualdad?, cuando ésta no existe en el entorno ni en la naturaleza ni en el universo. No hay dos átomos idénticos o iguales en una barra de oro ni en dos copos de nieve o dos gotas de agua de la misma manera: no hay identidad en dos huellas dactilares. En la esfera del deporte, lo sorprendente es que una sola persona pone de cabeza al mundo. Y se generan conflictos éticos, morales, ajenos a la palestra. Allá por la década de los 40, en Tepic, en un programa de la XEW o XEQ, el detective descubre, azorado, el enigma: ¡el asesino es él! Un primer ejemplo, la torcida piedad del TAS al tramposo sudafricano Oscar Pistorius.
El calificativo lo empleé desde el primer día que lo autorizaron competir en JO. En un puñado de años, la concepción se ha modificado, … después de la tempestad, la calma. Si la razón le asistiese al TAS, que desoyó a la ciencia, y hubiese habido extensión, desaparecería la prueba de maratón y otras con el empleo de artificios mecánicos en el atletismo. De lo más curioso en la crisis controversial que se presencia en atletismo, natación, boxeo, ciclismo, ajedrez,… la voz de miles de mujeres es apagada y anulada por un transgénero. Se asienta líneas arriba que no hay igualdad, pero, ¡ay!, la piedra angular del deporte es precisamente competir en igualdad de circunstancias. Además, en la esfera olímpica y en general, el deporte no es excluyente. Las federaciones internacionales poseen carta abierta para decidir quién puede competir; y éstas, por diferentes razones, difieren en sus criterios, tendencias. Falibilidad y limitación humana nutrida en la diversidad cultural, religiosa, política, social, de costumbres, comerciales. La World Athletic ha decidido admitir en la competencia femenina a todas las atletas que no rebasen en sus índices de testosterona la cifra de 2.5 nanomoles de litro.
La testosterona —uno de los puntos centrales— potencia la energía y la fuerza en el hombre. (Este conocimiento se conoce desde hace 5,000 años, desde la época y primeras dinastías de los sumerios, inventores y perfeccionistas de la escritura y su técnica, al través de los vestigios de tablillas de barro. Se cita en un pasaje en el Poema de Gilgamesh, “hombre de fuego y hacha” constructor de las murallas de Uruk. Gilgamesh se entera de que hay un gigante salvaje que causa problemas. Debe enfrentarlo y vencerlo. Envía a un cazador con una hermosa hieródula a un sitio donde Enkidu acostumbra beber agua. La hieródula debe desnudarse, mostrarle los pechos y darle placer sexual para que Enkidu se agote y llegue en desventaja al combate con Gilgamesh). ¿Quién puede tener la razón y que sea aceptada universalmente? Es harto evidente que las mujeres están en desventaja y, en consecuencia, se rompe la piedra angular del deporte. El tema ni los puntos de vista terminan.
