Niké olímpica

¿Cómo se puede motivar a un muerto? El sinsentido de la frase da pauta para añadir unas líneas. Puck, el duendecillo de la redacción que antes saltaba del crisol de los linotipos a la prueba de agua, reapareció el pasado viernes. En el original de la colaboración que ...

¿Cómo se puede motivar a un muerto? El sinsentido de la frase da pauta para añadir unas líneas. Puck, el duendecillo de la redacción que antes saltaba del crisol de los linotipos a la prueba de agua, reapareció el pasado viernes. En el original de la colaboración que envíe dice: … “La Victoria de Samotracia en la cual se inspiró el arquitecto Antonio Rivas Mercado (1853 – 1927) originario de Tepic, Nayarit, como Amado Nervo y Juan Escutia, al diseñar la columna de la Independencia de Paseo de la Reforma”. Pero apareció, al omitir el lugar de nacimiento: “… en la cual se inspiró el arquitecto Antonio Rivas Mercado como Amado Nervo y Juan Escutia”. Sin extenderme, ¿cómo podría inspirarse Juan Escutia, el niño héroe nayarita que se envolvió en la bandera nacional y se arrojó de lo alto del Castillo de Chapultepec en 1847, siendo que La Victoria de Samotracia llegó a París, poco después de ser descubierta, el 11 de mayo de 1864? En la isla oriental, unos excavadores gritaron a Charles Champoiseau: “Señor, hemos encontrado una mujer”, era la escultura de La Victoria alada de Samotracia, a la que le faltaba la cabeza y los brazos. Se le sitúa en la proa de un barco.

El poeta Rilke expresó: “Imperecedera recreación del viento griego en lo que tiene de vasto y grandioso”. La victoria tiene un gran significado en la guerra, el deporte y algunas otras actividades en las que hay lucha o competencia real. En Grecia se fortaleció el espíritu tras las victorias en Salamina, Platea, Maratón en la cual, por cierto, participó Esquilo, el padre de la tragedia; hacerlo fue su mayor orgullo, por encima de sus inmortales escritos sobre la condición humana. Maratón está ligado a la leyenda e historia con el soldado Filípides, que corrió desde el campo de batalla al ágora de Atenas para anunciar: Ne Niké kamen, en otras versiones ¡Niké, Niké!, ¡victoria, victoria! La identidad nacional de Grecia alcanzó grandeza y el éxito bélico fue el más grande acontecimiento de Europa, pues permitió conservar al Viejo Continente cultura, costumbres, tradiciones, forma de vida, pensamiento, religión, filosofía. De haber sido derrotados los griegos, Europa sería asiática. Europa está en deuda con Grecia.

Pericles encargó al arquitecto Fidias la construcción de la Acrópolis. En el Partenón se erigió una estatua crisoelefantina de 12 m de altura con la figura de Palas Atenea, patrona de Atenas, y la diosa Niké en su mano derecha (Atenea Prómacos, la que combate en la primera línea de batalla). En Nashville, Tennessee, existe una réplica del Partenón de Fidias, con una estatua de Palas Atenea, la ojizarca, ojos de lechuza, de 13 m de altura, recubierta de oro de 23.75 kilates y con una Niké de dos m de altura en su mano derecha. Desde los JO de Ámsterdam 1928, por decisión de Pierre de Coubertin, aparece grabada la figura de Niké en el anverso de las medallas olímpicas. Aparece, además, El Partenón, el estadio olímpico Panathinaikó, y en el centro en la parte superior los cinco anillos olímpicos. Se autorizó a París incorporar en las medallas, este año, una figura más: la icónica Torre Eiffel, bajo la influencia y reconocimiento a Coubertin.

Temas: