Metamorfosis

Uno de los espectáculos más hermosos y asombrosos de la naturaleza lo representa el movimiento ondulante de un grupo de delfines. Se zambullen y emergen en armonía de balletistas en el azul del mar bañados por los luminosos rayos del Sol; de su cuerpo, en el choque con ...

Uno de los espectáculos más hermosos y asombrosos de la naturaleza lo representa el movimiento ondulante de un grupo de delfines. Se zambullen y emergen en armonía de balletistas en el azul del mar bañados por los luminosos rayos del Sol; de su cuerpo, en el choque con las olas, brota blanca y parpadeante estela de espuma.

Un pasaje de la mitología griega cita al poeta y músico griego Arión, tañedor de la lira y creador del ditirambo que enseñó en Corinto, situada en el Peloponeso. Después de ganar un concurso en Sicilia abordó un barco para regresar a Corinto. La riqueza de sus premios despertó la codicia en los marinos. Entre el suicidio y ser arrojado al mar solicitó a los piratas tocar la lira y cantar al dios Apolo. La melodía arrobadora atrajo a los delfines.

Arión saltó al mar y escapó de sus secuestradores cabalgando en el lomo de un delfín. El dios Apolo premió su canto y audacia transformándolo en una constelación cercana a Delphinus. Viajar en un delfín no es menos fantástico que la aventura de Simbad el marino abrazado de una de las patas de la mítica ave de Roc.

El poder hidrodinámico del delfín, que es un mamífero, reside en su aleta caudal horizontal a diferencia de la vertical de los peces. Orcas, ballenas, rorcuales, son mamíferos. Penetra algo de sedosidad en el acto inmersión y emersión de los delfines.

Capítulo aparte, no menos atractivo, es cómo orquestan la cacería de cardúmenes, pastoreando, y la forma de agruparse ante los depredadores; su inteligencia y forma de comunicación, de aprendizaje y enseñanza. Hace unos días presencié un video de una competencia acuática en pileta de 25 metros.

Ocho mujeres se zambullen en el agua y cubiertas de trajes y gorra de látex, con googles, snorkels y aletas caudales de caucho negro, reluciente, semejantes a las del delfín; recorren el estanque deslizándose con gran rapidez. Acción subacuática en silencio, en concentración mental de esfuerzo y en la alternancia respiratoria en los virajes.

Como los delfines, forman espuma con el snorkel, la cabeza y las aletas. El video es acompañado de música; la impresión visual, auditiva, cinética. Así, la competencia de natación vibra el espíritu de emoción, se eleva a niveles artísticos, a imitación de lo creado por la naturaleza y el arquitecto del universo. Ignoro cómo se le dio el nombre poético de mariposa, butterfly, farfalla, papillón, al estilo que empezó a nacer en la década de los 20 y los 30.

El nado de pecho o bien de rana se metamorfoseó y brotó del agua una mariposa; se incorporó como el cuarto estilo a mediados de la década de los 50. Los pechistas descubrieron con un poco de apnea y el lanzamiento simultáneo de brazos por encima de la superficie un nado de superior rapidez al de la rana. Cuestión de épocas.

 El vuelo incierto y llamativo de la mariposa, con poderosa guía magnética en su trayectoria, tan fascinante, es muy diferente al delfín. Así debiera llamarse por semejanza el cuarto estilo acuático, el más espectacular de todos. No se sugiere cambiar la tradición del nombre, pero sí acompañar la mariposa-delfín de música, canto y snorkel.

Temas: