Gimnasia y magnesia
Hace algunos días cité a Gertrude Ederle, medallista olímpica en los 400 m libres, en los Juegos Olímpicos de París 1924, como un arquetipo de tenacidad deportiva y social. Falló en su primer intento en cruzar el Canal de la Mancha en 1925, pero un año después, ...

Arturo Xicoténcatl
El espejo de tinta
Hace algunos días cité a Gertrude Ederle, medallista olímpica en los 400 m libres, en los Juegos Olímpicos de París 1924, como un arquetipo de tenacidad deportiva y social. Falló en su primer intento en cruzar el Canal de la Mancha en 1925, pero un año después, el 6 de agosto de 1926, mejoró en dos horas la marca de la prestigiosa travesía. Gertrude Trudy Ederle fue ejemplo de lucha. En 1933 tuvo un terrible accidente. Se cayó de las escaleras y sufrió la fractura de la columna vertebral. Los médicos le pronosticaron que estaría confinada, paralítica, a una silla de ruedas. Seis años después, para asombro de doctores y científicos, su acerada voluntad la impulsó a caminar. Otra mujer notable en natación fue la danesa Greta Andersen, ganadora del oro en los 100 m nado libre en los JO de Londres 1948. Hizo varias travesías en el Canal de la Mancha, tanto por Dinamarca como por Estados Unidos. En 1958 señaló 11 horas con un minuto. Estableció récords mundiales en 10, 25 y 50 millas. En Londres ocurrió algo de lo más singular: la campeona olímpica estuvo a punto de ahogarse en la pileta, en plena competencia de 400 m nado libre. Horas antes de lanzarse al estanque fue inyectada por un doctor para retardar su ciclo menstrual. Yendo de lideresa, de súbito se desmayó y empezó a hundirse. Un waterpolista húngaro reaccionó de inmediato y la rescató ante la sorpresa de los espectadores. Greta Andersen vivió durante meses en la extrema pobreza. En EU vivió un tiempo de hacer zurcidos. Su talento y amor por la natación la llevaron a competir en largas distancias y a convertirse, como Trudy Ederle, en una de las pocas mujeres en superar a los nadadores profesionales. De última hora nos enteramos que giran algunas falsas conclusiones en torno a la actuación de la etíope Gidey Letesenbet, quien señaló un récord mundial en la media maratón de Valencia, en un 1 hora, dos minutos y 52 segundos. Letesenbet consiguió medalla de bronce en los 10,000 m de los JO de Tokio. Antes de hacer cualquier consideración anticipemos a los lectores que el creador de las tablas estadísticas en atletismo, conocidas como Scoring Tables, el matemático húngaro Bojidar Spiriev, fallecido en el 2010 a los 77 años de edad, estableció que los cálculos entre hombres y mujeres no tienen validez debido “a las obvias diferencias biológicas. No nos proponemos compartir plenamente las actuaciones de hombres y mujeres. Por lo tanto, el sistema contiene tablas de puntuación de pruebas masculinas y pruebas femeninas”. Son dos universos diferentes. Pero hay algo más, desde el 2017, por diversas razones, las tablas de Spiriev no han sido actualizadas por la World Athletic, con los cronometrajes de asombrosa rapidez que se están produciendo con el empleo del trampolín o catapulta de fibra de carbono. En consecuencia, hay quienes confunden la gimnasia con la magnesia.