América vs. Cruz Azul
Ninguno de los dos ha resentido las bajas que se han presentado en las últimas fechas

André Marín
La autopsia
Ambos tuvieron una semana muy diferente porque, mientras el América derrotaba al Atlanta y prácticamente finiquitaba la serie, el Cruz Azul tuvo que viajar a Los Ángeles, todo para que su partido fuera suspendido por el coronavirus. Así que es un partido sumamente especial el que jugarán mañana por la noche en el Estadio Azteca.
La gente de La Máquina todavía no puede superar la final que perdieron contra el odiado rival, hace unos años, con aquel remate de cabeza de Moisés Muñoz.
Hoy, Cruz Azul se presenta como líder general del torneo y con un equipo que, de la mano de Siboldi, ha ido creciendo semana a semana. Y lo más importante es que ninguno de los dos ha resentido las bajas que se han presentado en las últimas fechas.
Cruz Azul no ha extrañado a Pablo Aguilar o a Milton Caraglio y el América no ha extrañado ni a Nico Castillo ni a Renato Ibarra.
Debería ser un partidazo el de mañana por la noche, con dos equipos que andan bien y que saben que está totalmente prohibido perder este tipo de encuentros.
América, poco a poco, encuentra con Cáseres y Suárez a jugadores que le arreglen los problemas. Además, cuenta con una muy buena base, la cual tiene años trabajando.
En Cruz Azul los refuerzos todavía no están al parejo de sus compañeros y todos esperamos que exploten para hacerlos mucho más poderosos.
Si bien los azules le metieron al América cinco goles en el torneo anterior, el partido de mañana representa mucho más para la credibilidad del proyecto de Siboldi. Sería un golpe en la mesa para demostrar que están para cosas grandes en este semestre.
De hombre a hombre, por zonas del campo, hay que decir que en la portería están parejos con Corona y Ochoa. En defensa son mejores los americanistas, el mediocampo es de los azules y en el ataque también están muy parejos.
Este será un partido donde la estrategia de los técnicos va a ser fundamental para superar al rival en las diferentes áreas del campo.
La pelota debe ser peleada con gran intensidad y, ya que la tengas, jugarla con gran inteligencia. Los esfuerzos deben ser al doble y la concentración al máximo.