Tic toc, 2022…

Aunque no lo estamos escuchando ahora mismo, el reloj del próximo año, ya suena en las Grandes Ligas. Tal parece que nuestras plegarias han sido escuchadas y ese factor que lo mismo desgasta o brinda certezas el tiempo puede convertirse en un aliado el cual necesitaba el ...

Aunque no lo estamos escuchando ahora mismo, el reloj del próximo año, ya suena en las Grandes Ligas. Tal parece que nuestras plegarias han sido escuchadas y ese factor que lo mismo desgasta o brinda certezas —el tiempo— puede convertirse en un aliado el cual necesitaba el mismo rey de los deportes desde hace un buen lapso, en una era tan digital como los celulares desde donde le llegan buena cantidad de recursos económicos.

Está bien la historia, está increíble la tradición y el ir al parque de pelota “en bola”, los gritos al equipo, los aplausos a las hazañas, todo cool con esos ingredientes, lo que comienza a ser urgente es la certeza en cuanto a que se va a tener un juego ágil y de un tiempo más determinado. Las investigaciones de Jorge de la Serna (q.e.p.d.) en cuanto a la duración de los juegos hace un siglo, en las décadas de los 20 y los 30, hablaban de una fuerte cantidad de juegos con una duración entre las dos horas con 15-30 minutos, esto a partir de una revisión minuciosa de los documentos históricos. ¿Cómo lo lograban si no existían las prisas actuales? Es un gran tema a resolver, en una etapa pospandemia, con mucho mayor competitividad en todas las actividades profesionales, por supuesto incluyendo el entretenimiento donde la NFL, la NBA, la WWE, Nascar, incluso el Boxeo, pelean fuerte en los ratings, sin dejar de mencionar el poder de las OTT como Netflix, HBO o Prime Video, ¡total exigencial!

Traemos las palabras del reconocido gerente general de los campeones Bravos de Atlanta, Alex Anthopoulos: “Estoy a favor de todo aquello que pueda ayudar a recortar los tiempos muertos del juego (de pelota). Abierto a lo que sea. Entonces pienso que hagamos todo lo posible para cortar esos tiempos muertos, obviamente deberá ser con unanimidad, de los jugadores y de todos, pero estoy totalmente en pro de ello.” Si el tocayo Anthopoulos, reconocido por el valeroso “salto cuántico” en la renovación de su equipo, es quien lo dice, es porque ya no es una genuina preocupación, es ya una prioridad a partir de datos concretos de audiencias y consumo, mismas que están debatiendo en estos días los directivos en Carslbad, California. Ojo, el mismo gerente lo menciona, esto debe ir en el paquete de negociaciones con el sindicato, cuando estamos en fechas cruciales para evitar un paro… o una huelga.

DESIGNACIONES.

Nos gustó el manager del año para Gabe Kapler (Gigantes) en la Nacional y la repetición de Kevin Cash (Rayos) en la Americana, aunque ninguno fue el bueno en los playoffs. Randy Arozarena (Rays) emociona como novato del año en la Americana y robada se la llevó Jonathan India, de los Rojos.  Toda la lógica con Robbie Ray (Azulejos) como Cy Young de la Americana, no muy justo lo de Corbin Burnes (Cerveceros) sobre Zach Wheeler (Filis).

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