¿Para quién es esta pelota?
El beisbol actual comienza a tener detractores: es de “a jonrón” o de “a ponche”. En este aguerrido espacio llevamos rato señalándolo, aunque, ahora sí, una nota de Bob Nightengale en el USA Today recoge variados testimonios de lo obvio y de lo inminente. Un ...

Alejandro Aguerrebere
Súper beis
El beisbol actual comienza a tener detractores: es de “a jonrón” o de “a ponche”. En este aguerrido espacio llevamos rato señalándolo, aunque, ahora sí, una nota de Bob Nightengale en el USA Today recoge variados testimonios de lo obvio y de lo inminente.
Un juego al que le quitas esa maravillosa precisión del toque de bola, el portento de jugada que es el robo de base, el quirúrgico bateo y corrido, se vuelve casi monotemático, casi casi una guerra de mazazos como si fuera el personaje de Hulk contra su propio clon. De los manejadores, quien ha expresado su descontento de manera más reciente es el de los Cachorros: Joe Maddon.
Coincidentemente, fue a Maddon a quien se le ocurrieron las famosas shifts (formaciones defensivas) en su paso con Tampa. Justamente eso es de lo más criticado hacia el beisbol actual, por eso lo irónico de que él ya esté, también, echando, literalmente, rayos y centellas. Es comprensible que hasta para los mánagers sea complicado ver juegos como los actuales, cuando ellos, en su desarrollo, nunca experimentaron eso de ver shifts o… pobre de ti si no tocabas la pelota cuando te lo ordenaban desde la caseta.
Pues es lo que vemos y es cuando entra la declaración del legendario Pete Rose, el de 4,256 imparables y solamente una temporada de 100 ponches en 24 calendarios: “Es un jonrón derby cada noche, si eso es lo que quieren, eso tendrán. Pero deben entender algo… los vuelacercas están al alza, los ponches también. Pero la asistencia de aficionados está a la baja —aquí viene un golpe bajo a la nueva era de directivos tecnificados—; yo no fui a Harvard o a esas universidades de élite, pero esto que sucede no es algo bueno”.
Tanta tecnología, tantas innovaciones en el sentido de un ampayeo robotizado, de acelerar el juego a como dé lugar, ¿estarán llevando a algo? El tiempo apremia, aunque más en el sentido de la necesidad de ajustar los salarios de los jugadores de ligas menores (sucursales), donde la Corte de Estados Unidos está admitiendo el curso legal de varios expeloteros de ese nivel, quienes alegaban desde el 2014 —con toda razón— que se les pagaba un salario menor al establecido como mínimo. Es contrastante una industria de tantos millones en las Mayores y esa situación en sus sucursales, ¿cierto?
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Riesgo enorme para Fernando El Toro Valenzuela: ser nombrado alto comisionado de la Liga Mexicana de Beisbol, la verdad, para tratar de romper el pacto actual —a todas luces desventajoso para los equipos— ante MLB.
A ver si puede lograr su screw ball el exídolo…