Iba a ser
Esta penúúúltima entrega del año iba a ser una carta al Niñito Dios y a Santaclós, un listado deseoso con una expectativa de cosas buenas que puedan venir para el mejor beisbol del mundo, en un 2022 donde se supone que estaremos más cerca ¿? de triunfar ante el ...

Alejandro Aguerrebere
Súper beis
Esta penúúúltima entrega del año iba a ser una carta al Niñito Dios y a Santaclós, un listado deseoso con una expectativa de cosas buenas que puedan venir para el mejor beisbol del mundo, en un 2022 donde se supone que estaremos más cerca (¿?) de triunfar ante el bicho malsano.
De repente, la realidad golpea a la percepción, como un toque sorpresa en la novena entrada… ¿Cómo pedir un mejor beisbol cuando no se sabe si habrá… beisbol?
Así las cosas, un reporte publicado en SI.com indica lo que se intuía y no estaba —quizá por las fechas— en el radar de la mayoría del público: ni siquiera se han sentado a negociar, de nueva cuenta, los representantes del sindicato con los (de los dueños de los equipos y) de Grandes Ligas.
Como hemos señalado en variadas ocasiones, el paso de los días erosiona cada vez más la posibilidad de una temporada, digamos, “normal” y, con ello, la posibilidad de ver a los grandes equipos, a los pitchers dominantes, a los cañoneros, los grandes lances nivel big show.
Es un impasse, el cual afecta no sólo la falta de pelota en sí, cuando a los publicistas, los vendedores de insumos, de souvenirs, se ven perjudicados. Mayormente afectados los números para los dueños de los derechos televisivos, quienes están con toda posibilidad de incluso darle curso legal a esa cuantificación basada en el dineral que pagan por la posibilidad de transmitir en exclusiva los juegos de MLB.
¡¡BOOM!!
Peor aún, quizá pocos recuerden el movimiento de MLB Fan Strike surgido en la última huelga (1994-1995) del mejor beisbol, esa etapa de 232 días donde muchos nos planteamos seriamente si seguiría existiendo el gran show de la pelota. Y eso fue aquí en tierras mexicas, allá en los United los aficionados estaban verdaderamente enchilados y usaron frases como “Field of Dreams Greed”, pagaron aviones con promocionales de frases no muy delicadas para dueños y jugadores, vaya, les dijeron de todo.
Si nosotros recordamos la “huelga no huelga” de México en 1980 (con la famosa ANABE), es porque bajaron las entradas en los parques de nuestro país, bueno, pues en Estados Unidos ni modo de negar lo que vemos en parques como el de Cincinnati o en el de Pittsburg.
Parecida a una frase que usamos en México: quizá el peor comisionado en el peor momento, quizá el peor representante sindical ever; vaya coctel tan venenoso el de la AVARICIA en un negocio al cual, al parecer, le sobraba dinero. Y luego te enteras de los casos de abusos, dizque Caballo loco Yasiel Puig y sí, es como una desconexión de la realidad.
Entonces sí escribimos un punto: porfa, Niñito Dios; porfa, Santaclós, ¡¡salven al beisbol!!