Casa para todos

Si se dice que el deporte “construye sociedad”, si es el “pasatiempo nacional” de Estados Unidos… Si partimos de la idea de que le debemos tanto al beisbol por las horas de entretenimiento, las tantas historias de superación y los legendarios peloteros ...

Si se dice que el deporte “construye sociedad”, si es el “pasatiempo nacional” de Estados Unidos…

Si partimos de la idea de que le debemos tanto al beisbol por las horas de entretenimiento, las tantas historias de superación y los legendarios peloteros entronizados —por sus éxitos—, entonces podríamos buscar otra óptica para las vidas de los jóvenes quienes aspiran a llegar al máximo nivel de la pelota. Sí, ok, ya “con las manos en la masa” Grandes Ligas, como organización (ahora sí totalmente) rectora, determinó subir los sueldos de los ligaminoristas para este año, aunque, extrañamente (¿culposamente?) no consideraron el tema de dónde vivirán los jóvenes en desarrollo.

La nota de J.J. Cooper en Baseball America es una joya de razonamiento: imagínate vivir en _______ y tener que viajar a ________ en cosa de meses, con arrendamientos vigentes y sin garantías de éxito en ninguna nueva plaza o aventura. Así es la vida del jugador de sucursales, algo que ha escalado a escritorios de senadores y que el poder de MLB puede evaporar con su cabildeo.

¿Piensan que el glamur del big show es desde abajo? Ni lejos; por eso, ahora que hablábamos de Kevin Costner con Field of Dreams, échenle mejor un ojo a Bull Durham y otras películas que hablan sobre la castigadísima vida del ligaminorista, siempre con el anhelo como aliento.

Si MLB ha implementado medidas comerciales para crecer a los niveles multimillonarios que sabemos, ¿no puede generar esas condiciones para sus ahora sí ineludiblemente llamados “trabajadores”?

Para este año, no sin algo de hostilidad, Las Mayores forzaron un reacomodo de franquicias hacia “sus” Ligas, condiciones de operación, desde contratos fuertemente estipulados a 10 años y… ¿ahora con todo ese control y esos multimillones no puede darles un hospedaje digno a sus muchachos? Dejen ustedes de lado la idea de decirles “inversión a esos jóvenes”, ¡¡son seres humanos!!

Grandes Ligas, por ejemplo, muestra otra cara con esa severidad —más que justificada—, la cual aplica en cuanto a la investigación y consecuencias alrededor del caso de Trevor Bauer, ¿por dónde sí es fair ball el humanismo, señor Manfred?

EXTRA INNING: nos llega el reporte de que John Smoltz y Al Leiter dejarían los estudios del canal MLB Network por rehusarse a recibir la vacuna contra el bicho. Este tema da para mucho más, pues no sólo los Nacionales de Washington ya despidieron buscadores de talento por ese tema, resulta que no hay cifras oficiales sobre cuántos peloteros activos en los rosters de Grandes Ligas están vacunados, incluso con notas “alineadas” donde mencionan cosas como “dos tercios de los equipos tienen arriba del 85% de vacunados”, es decir, nada definitivo. Va para largo ese tema y, bueno, ese sindicato es de chía.

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