No es incluyente

Algo le está fallando a Cooperstown y es el proceso de selección desde un envanecimiento de la Asociación de Escritores de Beisbol BBWAA a la hora de emitir sus votos, el Comité de la Era Dorada ha fallado en entronizar Se supone que votos como los de Pat Gillick, Ron ...

Algo le está fallando a Cooperstown y es el proceso de selección desde un envanecimiento de la Asociación de Escritores de Beisbol (BBWAA) a la hora de emitir sus votos, el Comité de la Era Dorada ha fallado en entronizar

Se supone que votos como los de Pat Gillick, Ron Santo, Joe Torre, Tony La Russa y Bobby Cox (entre otros) son confiables en este Comité, la cuestión es que aún con su sabiduría no se logra darles un lugar a figuras quienes jugaron entre 1947 y 1972 como Tony Oliva, Jim Kaat, Gil Hodges, Dick Allen, Maury Wills, Minnie Minoso o Luis Tiant.

No, Cooperstown se ha seguido cerrando. Incluso lo de Fernando Valenzuela se ve tan lejano, que es imposible saber si Tom Lasorda podrá influir en la designación.

Muchas buenas exposiciones que parten de una gran curaduría en el Salón de la Fama del Beisbol de Grandes Ligas, pero, la historia no está siendo debidamente incluida en los nichos, en lo que le da razón de ser al llamado “Templo de los Inmortales”.

Los Medias Blancas de Chicago parecen querer adelantarse a sus vecinos de ciudad, los Cachorros, quienes ya tienen a Joe Maddon como flamante manejador.

Los patipálidos se han hecho de los servicios del redituable abridor Jeff Samardzija (enviando buenos prospectos a los Atléticos de Oakland) y firman por cuatro años al taponero David Robertson. Previamente habían firmado a Zach Duke.

Ambas divisiones centrales se han vuelto más competitivas en años recientes. Los oseznos luchan —en esta nueva era con Theo Epstein como líder— con los gloriosos Cardenales y ahora con los Piratas renovados. Mientras, los Medias Blancas la tienen de tres bandas luchando con Indios, Reales y Tigres, así, nada más…

Durante estos últimos Winter Meetings con Bud Selig como el Comisionado, en San Diego, el beisbol sigue con buena cobertura mediática, aunque la preocupación por los tiempos de juego sea una constante.

Llama la atención el caso de los Rays de Tampa, quienes al parecer podrían estar buscando ahora sí la oportunidad de un nuevo estadio, pues Montreal, Canadá, ya estaba de nuevo tocando la puerta.

Casi un hecho de que el beisbol y softbol volverían al Programa Olímpico para los Juegos de Tokio 2020. Si es con un organismo manejado como lo hace actualmente la IBAF, y además sin la autorización de Grandes Ligas para que asistan sus peloteros en roster de 25, va a suceder el mismo colapso de un diamante “olímpico” (así, entrecomillado) raquítico en cuanto a calidad.

Sobre la posibilidad de México en Olímpicos, para darse una idea, la Femebe es fecha que no publica un calendario para 2015.

Temas: