Partido inaugural; una historia que se escribió en el Azteca

El México-URSS de 1970 fue el encuentro que trajo las tarjetas, los cambios de jugadores y la televisión a color al futbol

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CIUDAD DE MÉXICO.

México y la Unión Soviética jugaron un partido memorable, pues fue el duelo que inauguró el Mundial de 1970 en el Estadio Azteca, el primero en la historia de las Copas del Mundo con tarjetas, cambios y televisión a color.

Cuarenta y siete años después  del partido del recordadísimo Mundial del Brasil de Pelé, México enfrentará a Rusia hoy por el pase para las semifinales de la Copa Confederaciones.

Aquel México-URSS, jugado el 31 de mayo de 1970 en el Azteca ante 107 mil personas fue el primer partido de la historia del futbol que se pudo ver en televisión en color.

Con el objetivo de adaptarse a los horarios europeos, algunos partidos comenzaron a mediodía, una decisión muy discutida por jugadores y entrenadores por el intenso calor en México a esa hora.

Además había mucha expectación porque la FIFA había decidido introducir las tarjetas como sistema para terminar con la violencia en el juego que se había impuesto en los últimos años, y los cambios (hasta entonces sólo se podía sustituir al arquero por lesión.

La URSS tuvo el honor de entrar en la historia de los Mundiales por realizar la primera sustitución en un partido. Anatoli Puzach entró en el terreno de juego por Víctor Serebrjanikov, en el minuto 46.

Pero la alegría por la inauguración de México 70 no fue completa, pues el primer partido de ese mundial terminó con empate sin goles.

Las crónicas de la época reflejaron el espectáculo de baja calidad en el Azteca. Entre ellas, destaca la de Manuel Seyde en Excélsior,  el 1º de junio. Escribió que el partido fue “una tertulia familiar sin balazos: cero a cero”.

En su texto, Seyde rememora el Mundial de 1966.

“En Inglaterra no vi jugar a la URSS porque yo estaba en Londres divirtiéndome con los ingleses empeñados en ser campeones. Pero ahora stoy perplejo. No puedo explicarme por dónde llegó la URSS al cuarto lugar.

“Aunque aquí, en este hermoso tapanco del cielo, un buen ‘director técnico’ puede hallar una disculpa: el horno y la falta de oxígeno”.

Seyde destaca que los soviéticos “en el segundo tiempo se tiraron a matar, al iniciarse, y entonces se notó cierta declinación de los muchachos de la selección.

“Empate, claro está, no ha dejado satisfecho a nadie.

“Había ayer, al atardecer, un silencio hondo en la ciudad grande y confiada. Ni un grito, ni una banderita en la lejanía...”.