¿Por qué llaman al ajolote el Peter Pan de las salamandras?
El ajolote es capaz de realizar metamorfosis en respuesta al ambiente una vez que alcanza la madurez sexual; es decir, al haber un cambio en temperatura o nivel de agua se convierte en una salamandra terrestre
Los ajolotes están en peligro de extinción.
Se siguen encontrando en Xochimilco y en algunos otros cuerpos de agua de la Ciudad de México, sin embargo, cada vez hay menos.
Los esfuerzos para su conservación se centran en la restauración de los canales donde vivian para poder reintroducirlos.
El ajolote -especie endémica de la región centro de México- se ha convertido en una especie estudiada por la comunidad internacional debido a su capacidad regenerativa, lo que abre la posibilidad de generar órganos in vitro para atender distintos tipos de cáncer.
De acuerdo con el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados, Cinvestav, conocer los factores que hacen que en esta especie proliferen sus células de forma ordenada, sin la formación de tumores, será de mucha ayuda para la medicina moderna.
¿Cuánto tiempo vive el ajolote?
20 años
Son animales longevos que en cautividad pueden vivir más de 20 años. Un tema importante a plantearse antes de comprometerse a cuidar de uno. Un ejemplo de acuario para un ajolote.
¿Qué es un ajolote y sus características?
Parece un renacuajo gigante, a primera vista. Sin embargo, el Ajolote (“axolotl”, en náhuatl) presenta unas características bastante peculiares: es una salamandra alargada de tronco compacto, cabeza grande y ojos pequeños (carentes de párpados).
Ajolote mexicano
El ajolote mexicano es un anfibio que está relacionado con antiguos mitos mexicas. Su nombre en náhuatl (axólotl) quiere decir “xólotl de agua” y se ha traducido como “juguete de agua”, “monstruo acuático”, “gemelo de agua” o “perro de agua”.
¿Cuándo se convierte un ajolote en salamandra?
El ajolote es capaz de realizar metamorfosis en respuesta al ambiente una vez que alcanza la madurez sexual; es decir, al haber un cambio en temperatura o nivel de agua se convierte en una salamandra terrestre.
Ajolote, “el Peter Pan de los animales”
Su nombre significa “monstruo acuático” y es una especie de salamandra endémica de México.
Debido a la destrucción de su hábitat es casi imposible localizarlo en los canales de Xochimilco, su hogar. Su preservación ha tenido un gran éxito en cautiverio, sin embargo, especialistas trabajan para lograr reincorporarlo a su entorno natural.
Uno de los grandes misterios que rodea a este pequeño animal es su capacidad para regenerar sus órganos o extremidades en tan sólo unos meses. Además de esta peculiar característica, ellos respiran por tres formas distintas: por los pulmones, las branquias y la piel. Por si esto fuera poco, el ajolote jamás envejece, cualidad que lo ha hecho acreedor al apodo de “El Peter Pan de los animales”, de acuerdo con la Fundación Carlos Slim.

En peligro crítico, es como considera la Norma Oficial Mexicana 59-Semarnat-2010 al ajolote mexicano (Ambystoma mexicanum), por lo que está sujeto a protección especial por parte de las autoridades nacionales. Diversas razones han llevado a la especie a esas condiciones, que van de la invasión y deterioro de su hábitat, hasta su explotación para diferentes actividades humanas, incluida la investigación
Una de las razones por la que es ampliamente estudiado el ajolote mexicano son las características de regeneración fisiológica, y eso ha llevado a grupos de investigadores de diferentes partes del mundo a analizar al organismo desde distintos ángulos.
Eso llevó a expertos de la Unidad de Genómica Avanzada (UGA) del Cinvestav a buscar una alternativa con el fin de que la comunidad científica, interesada en este animal, emplee un pariente con similares condiciones regenerativas. Se trata del Ambystoma velasci, también conocido como ajolote del altiplano, cuya población, a diferencia de su pariente de Xochimilco, está en menor riesgo.
De acuerdo con Luis Alfredo Cruz Ramírez, adscrito a la UGA, el ajolote del altiplano es capaz de realizar metamorfosis en respuesta al ambiente una vez que alcanza la madurez sexual; es decir, al haber un cambio en temperatura o nivel de agua se convierte en una salamandra terrestre. Durante esa transformación fisiológica, el animal modifica su corazón, que pasa de dos a tres cavidades y su aparato respiratorio madura sus pulmones para respirar fuera del agua.
Esas características son similares a las experimentadas por el cuerpo humano durante la gestación y salida del vientre materno, por lo que la investigación del Ambystoma velasci también podría ser de mucha utilidad para la biomedicina.

El grupo de investigación, liderado por Cruz Ramírez, analizó el transcriptoma (lectura de la colección de genes que se expresan en las células) del corazón, pulmones y branquias del ajolote del altiplano durante el proceso metamórfico, que sin ser idénticos al de los humanos, podrían identificarse algunas proteínas o genes involucrados en la maduración de esos órganos en el proceso de gestación y nacimiento.
En el estudio de transcriptoma en los ajolotes del atiplano, los investigadores del Cinvestav, identificaron diferentes agrupamientos de genes relacionados con la expresión que se enciende en cada etapa de un tejido específico. De esa manera determinan la posible función molecular de cada agrupación de genes de acuerdo con el proceso de maduración durante la metamorfosis.
Este estudio es una de los primeros realizados en torno a la genómica de esta especie de ajolote, el cual fue iniciado en 2014 como parte de la investigación doctoral de Janet Palacios Martínez, para lo cual obtuvieron especímenes de ajolote maduros en una unidad de manejo ambiental del estado de Hidalgo, con característica similares en talla y capacidad de metamorfosearse.
Primero Janet estandarizó las diferentes etapas de la metamorfosis basándose en análisis morfométricos que indicaban cómo y cuándo se absorbía la branquia y las aletas; después fijamos y congelamos el organismo para obtener branquias, corazón y pulmón, con lo que fue posible obtener el RNA y realizar la secuenciación genética”, explicó Alfredo Cruz Ramírez.
La intención del estudio era saber cómo se reprograma genéticamente un tejido del ajolote del altiplano durante el proceso de metamorfosis, al tiempo que sirva como prueba para poder emplear a esta especie en estudio de regeneración de tejidos.
Si podemos darle este valor de investigación a la especie, que no está en peligro de extinción, y hacerla un modelo de estudio viable en el tema de regeneración y metamorfosis, podemos dar razones a otros grupos de investigación de distintas partes del mundo para emplear este ajolote (Ambystoma velasci) en lugar del que está en peligro de extinción (Ambystoma mexicanum)”, sostuvo el investigador.
*La versión preprint de esta investigación puede consultarse en BioRxiv
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