Óvulos “rejuvenecidos”, una esperanza para miles de mujeres
Los óvulos rejuvenecidos ofrecen una alternativa para mujeres con baja fertilidad. Un hallazgo que podría revolucionar los tratamientos de FIV.

Los óvulos rejuvenecidos podrían transformar la fertilidad femenina, abriendo una puerta inesperada para quienes enfrentan el desafío de concebir tras los 35.
En el marco del congreso Fertility 2026, un equipo internacional de científicos presentó una investigación que podría redefinir el futuro de los tratamientos de fertilidad: han logrado revertir ciertos defectos comunes en óvulos humanos envejecidos, mejorando su calidad y capacidad de desarrollo. Este avance, respaldado por instituciones de Reino Unido y Europa, reaviva las esperanzas de miles de mujeres que se someten a ciclos fallidos de fecundación in vitro (FIV).

¿Qué significa rejuvenecer óvulos humanos?
La calidad de los óvulos disminuye con la edad. A partir de los 35 años, esta caída se acelera, afectando tanto la tasa de fertilización como la posibilidad de que el embrión resultante se implante correctamente. En muchos casos, las fallas en los tratamientos de FIV están ligadas directamente al deterioro natural del óvulo.
El equipo de investigación, liderado por el Centro de Fertilidad del Imperial College London, logró revertir errores cromosómicos en óvulos humanos mediante una intervención no invasiva basada en la manipulación de proteínas clave involucradas en la división celular. Este proceso, conocido como “rejuvenecimiento funcional”, no implica modificar el ADN, sino restaurar el correcto funcionamiento de estructuras intracelulares como el huso mitótico.
No hablamos de volver a tener 25 años, sino de devolver al óvulo la capacidad de completar una división celular sana. Ese solo detalle puede marcar la diferencia entre un intento fallido y un embarazo exitoso”, explicó la doctora Francesca Duncan, coautora del estudio.

¿Por qué envejecen los óvulos y qué implica esto?
Los óvulos femeninos comienzan a formarse antes del nacimiento y permanecen en un estado latente durante décadas. Con el paso del tiempo, estas células acumulan daños y pierden la capacidad de dividirse adecuadamente, lo que puede provocar alteraciones genéticas en los embriones y aumentar el riesgo de aborto espontáneo o enfermedades cromosómicas como el síndrome de Down.
El envejecimiento ovárico es una de las principales razones por las que muchas mujeres enfrentan múltiples rondas de FIV sin éxito. A pesar de los avances en la medicina reproductiva, los tratamientos actuales no pueden corregir los defectos en la estructura del óvulo, solo intentar sortearlos. Hasta ahora.

La promesa de una FIV más efectiva y menos desgastante
Según cifras, más del 60 % de las mujeres mayores de 38 años que se someten a tratamientos de fertilidad no logran un embarazo viable, y muchas abandonan el proceso debido al desgaste físico, emocional y económico.
Con la nueva técnica, el índice de éxito de la FIV podría aumentar significativamente. En pruebas de laboratorio, los óvulos tratados con la intervención mostraron una tasa de división embrionaria mucho más alta que los no tratados, lo que sugiere una mejora concreta en la viabilidad reproductiva.
Esto podría reducir la cantidad de ciclos necesarios para lograr un embarazo, lo cual no es menor si consideramos el desgaste emocional de cada intento fallido”, comentó la doctora Emily Rimmer, especialista en fertilidad y colaboradora del estudio.
¿Es segura esta técnica de rejuvenecimiento ovárico?
Una de las principales preocupaciones es la seguridad a largo plazo de estos tratamientos. A diferencia de métodos más invasivos, este enfoque no implica modificación genética ni inserción de material externo en el óvulo. Según el equipo de investigación, se trataría de una terapia intracelular transitoria que busca restaurar el equilibrio funcional de la célula sin alterar su identidad.
Aunque todavía se encuentra en etapa experimental, los resultados iniciales han sido alentadores. Las pruebas en laboratorio mostraron que los embriones generados con óvulos “rejuvenecidos” no presentaron alteraciones genéticas, aunque los ensayos clínicos con humanos serán cruciales antes de autorizar su aplicación en clínicas de fertilidad.

¿Qué significa este avance para las mujeres mayores de 35 años?
Esta innovación llega en un contexto en el que cada vez más mujeres postergan la maternidad por razones personales, profesionales o económicas. Sin embargo, la biología sigue imponiendo sus límites: la fertilidad disminuye de forma natural con la edad, y muchas mujeres enfrentan el dilema de querer ser madres cuando sus óvulos ya no tienen la misma calidad.
La técnica podría ofrecer una alternativa realista y ética a la donación de óvulos, que aunque efectiva, implica renunciar al material genético propio. Para muchas mujeres, concebir con sus propios óvulos rejuvenecidos puede representar una victoria emocional y simbólica.
No se trata solo de tener un hijo, sino de tenerlo con tus propias células. Eso, para muchas, es una diferencia crucial”, señaló la doctora Sophie Black, experta en bioética y fertilidad en la Universidad de Edimburgo.

¿Estamos cerca de una revolución en fertilidad femenina?
Aunque aún falta tiempo para que este procedimiento esté disponible en clínicas, los expertos coinciden en que es un paso clave hacia una medicina reproductiva más personalizada y efectiva. La era de intentar repetidamente sin entender el “por qué” podría estar llegando a su fin.
En palabras del doctor Yossi Michaeli, otro de los investigadores principales:
El objetivo no es solo aumentar las tasas de embarazo, sino devolverles a las mujeres el control sobre su fertilidad con soluciones que respeten su biología”.
La fertilidad no debería ser una carrera contra el reloj. El avance de la ciencia, como este innovador método para rejuvenecer óvulos, ofrece a miles de mujeres la posibilidad de alinear sus proyectos de vida con su biología, sin renuncias forzadas ni decisiones precipitadas.
Si este tratamiento demuestra ser seguro y eficaz en humanos, podría cambiar las reglas del juego en medicina reproductiva. Pero mientras tanto, cualquier decisión debe tomarse con acompañamiento médico y emocional adecuado.
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