Patéticos, los “transfarsantes”

¡Increíble, pero cierto! En un nuevo episodio de la saga “Los hombres y sus trampas para no perder privilegios”, nos encontramos con los “transfarsantes”: aquellos especímenes masculinos que, en un acto de supremo cinismo, decidieron inscribirse y competir como ...

¡Increíble, pero cierto! En un nuevo episodio de la saga “Los hombres y sus trampas para no perder privilegios”, nos encontramos con los “transfarsantes”: aquellos especímenes masculinos que, en un acto de supremo cinismo, decidieron inscribirse y competir como “mujeres trans” en las recientes elecciones en México. ¿El resultado? Ocho alcaldías ganadas en Michoacán por estos “visionarios” de la igualdad de género. ¡Bravo, caballeros! Han llevado el arte de la simulación a nuevas y grotescas alturas.

Pero no nos dejemos engañar por esta burda maniobra. Detrás de esta “ingeniosa” estrategia se esconde una profunda falta de respeto hacia las mujeres en general, hacia las mujeres trans, en particular, hacia todo el colectivo LGBTIQ+, hacia las autoridades electorales y, sobre todo, hacia las y los votantes. Estos “transfarsantes” no son más que la última encarnación de una larga tradición de trampas y manipulaciones del patriarcado para perpetuar su dominio.

¿Acaso ya olvidamos el lamentable episodio de las Juanitas? Aquellas mujeres que fueron postuladas como candidatas sólo para cumplir con la cuota de género, pero que una vez electas cedieron su lugar a sus suplentes varones. Pues bien, los “transfarsantes” son la versión 2.0 de esta burla a la democracia y a la lucha por la igualdad.

Porque seamos claros: aquí no se trata de defender los derechos de las personas trans, ni de promover su participación política. No, señores. Aquí se trata de hombres que, acostumbrados a sus privilegios, están dispuestos a todo con tal de no perderlos. Hombres que ya no saben qué hacer para mantener su hegemonía en un mundo que, mal que les pese, está cambiando.

Es indignante ver cómo estos “transfarsantes” se apropian de la identidad trans como si fuera un disfraz, un mero trámite para acceder a cuotas y espacios reservados para las mujeres. ¿Dónde queda el respeto por las verdaderas luchas de las personas trans? ¿Dónde queda la dignidad de quienes han enfrentado la discriminación y la violencia por vivir su identidad de género? ¿Dónde queda la integridad de nuestro sistema democrático cuando permite este tipo de fraudes?

Pero no nos engañemos: esta farsa no es más que un síntoma de un problema mucho más profundo. Un problema que tiene que ver con la resistencia de los hombres a ceder espacios de poder, a reconocer la igualdad de derechos, a aceptar que el mundo está cambiando y que ellos también deben hacerlo.

Porque, señores “transfarsantes”, por más que se disfracen y se hagan pasar por lo que no son, la realidad los alcanzará. Las mujeres, las personas trans, el colectivo LGBTIQ+ y toda la sociedad seguiremos luchando por una verdadera igualdad, por una democracia sin trampas ni simulaciones. Y ustedes, con sus triquiñuelas y sus privilegios, pasarán a la historia como lo que son: un triste y patético intento de preservar un mundo que ya no existe.

Así que, queridos “transfarsantes”, mejor vayan buscando otra estrategia, porque esta ya no les funcionará. El cambio es imparable, y ustedes, trastornados transfarsantes, con sus disfraces y sus engaños, sólo están quedando en el más repulsivo de los ridículos. Es hora de que asuman su responsabilidad, de que se adapten a los nuevos tiempos y de que empiecen a jugar limpio, como es moral y legalmente debido. Porque, nos guste o no, el futuro es de todas, todos y todes. Y en ese futuro, no hay lugar para los “transfarsantes”. El mundo cambio: qué pena que ustedes opten por fingir un cambio de género antes que atreverse a cambiar realmente.

ADDENDUM

En una nota mucho más positiva, ayer se reunieron los liderazgos integrantes del CCE con la virtual presidenta electa, Claudia Sheinbaum. Ahí, ella anunció la creación de lo que será la Agencia Digital de su gobierno, con todas las virtudes que esta tendrá. Aunque quizá no se anuncie hoy, junto con los seis prometidos integrantes que dará a conocer de su gabinete, ojalá que el encargado de la naciente agencia sea José Merino, el más capacitado para dirigir tan importante apuesta.

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