La apuesta

Los nombramientos revelan una clara estrategia que prioriza experiencia y formación académica de alto nivel.

La presidenta electa de México, Claudia Sheinbaum, dio hoy un paso muy significativo, con un mensaje potente para tirios y troyanos, en la conformación de su gabinete al anunciar seis nombramientos clave.

Estos nombramientos revelan una clara estrategia que prioriza la experiencia, el conocimiento técnico y la formación académica de alto nivel.

En primer lugar, destaca la apuesta de Sheinbaum por perfiles técnicos y académicamente preparados. Los seis funcionarios designados cuentan con trayectorias impresionantes en sus respectivos campos, combinando experiencia práctica con sólidas credenciales académicas. Esta elección sugiere un enfoque basado en la competencia y el expertise, alejándose de nombramientos puramente políticos.

Marcelo Ebrard, elegido para encabezar la Secretaría de Economía, cuenta con un posgrado importante en una universidad paradisiaca y ha ocupado cargos muy relevantes en la administración publica federal, como la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México y la cancillería. Él fue el renegociador del T-MEC, enfrentando toda la embestida del gobierno del entonces presidente de EU, Donald Trump.

Juan Ramón de la Fuente, con toda su formación académica, su larga experiencia en cargos públicos y su cartera de contactos a nivel internacional, tras su paso por la Organización de las Naciones Unidas, lo hacen la carta natural para la Secretaría de Relaciones Exteriores, en la que será muy necesario resposicionar a México desde una esquina distinta a la que ha ocupado en los últimos cinco años.

Los nombramientos de ayer hacen muy evidente la apuesta de Sheinbaum por el conocimiento, la ciencia y la innovación. Los perfiles seleccionados no sólo cuentan con formación académica de primer nivel (y casi todos ellos con posgrados en el extranjero), sino que también han demostrado capacidad de innovación y liderazgo en sus campos.

El nombramiento para la nueva Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación es particularmente revelador. Rosaura Ruiz tiene un historial de investigación científica de alto impacto y experiencia en la vinculación entre academia e industria. Para contraponer el muy doloroso paso de Álvarez-Buylla por el Conahcyt y todas las tensiones que se generaron con el sector académico y cientifico en México. Esto sugiere un compromiso con el fortalecimiento del ecosistema de investigación en el país.

Asimismo, la designación de Alicia Bárcena, bióloga de formación, para la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales recae en alguien con amplia experiencia en políticas de sustentabilidad y cambio climático, lo que indica una priorización de estos temas cruciales.

Y la gran sorpresa, el nombramiento de Ernestina Godoy para un puesto que todas las quinielas le otorgaban a Arturo Zaldívar (la Consejería Jurídica de Presidencia) pone de manifiesto que la Presidenta electa asumirá, junto con ella, el pleno control de los temas y estrategias legales y jurídicas de su gobierno,

En resumen, estos primeros nombramientos de Sheinbaum parecen sentar las bases para un gabinete que valorará el conocimiento especializado, la experiencia técnica y la innovación. Queda por ver cómo se complementarán estos perfiles con los nombramientos subsecuentes y, más importante aún, cómo se traducirá esta apuesta por el conocimiento en políticas públicas efectivas para México.

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