¿Tenemos algo que celebrar de 2021?
Sobre igualdad, fue mal año para las mujeres
Hacer un balance de cómo van los diferentes asuntos de interés público el fin de año puede resultar un ejercicio deprimente. Esto sucede porque las expectativas son mayores que los resultados. Por ejemplo, siempre esperamos que mejoren las condiciones en materia de salud, de combate a la pobreza, seguridad pública, freno a la violencia homicida, migración, economía, etcétera.
Lamentablemente, en muchos de estos temas los resultados son negativos y podríamos reprobar el ejercicio de gobierno. A pesar de ello, señalaré lo positivo de algunos hechos. En materia de salud, fue un año muy doloroso para cientos de familias que perdieron a sus seres queridos por la pandemia. Desde que llegó a México el covid, hasta el 29 de diciembre, la Secretaría de Salud reconoció un total de 299 mil 132 defunciones y 3 millones 961 mil 662 personas contagiadas. Aunque existen otros datos que indican que la cifra puede ser hasta 40% más alta y sin dejar de compartir la gran tristeza de los deudos, hay que celebrar que el conocimiento adquirido por el sector salud para paliar la enfermedad y la creación de la vacuna impidieron que la catástrofe fuera mayor. A diferencia de 2020, miles de contagiados se pudieron recuperar, entre ellos, el propio presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.
Sobre los asuntos político-electorales, hay que celebrar, en primer lugar, que, a pesar del feroz y cotidiano ataque presidencial en contra del INE, las elecciones de junio fueron transparentes y dieron certeza en sus resultados. En segundo lugar, aun cuando esos resultados le dieron el triunfo a Morena en 11 de 15 gubernaturas, en la Cámara de Diputados, este partido y sus aliados no alcanzaron una mayoría calificada que puedan utilizar para aprobar reformas constitucionales arbitrarias o contrarias al interés del bien común de los ciudadanos, por ejemplo, la iniciativa de reforma constitucional en materia energética (la que se ha llamado “contrarreforma”). Además, en la Ciudad de México, la oposición ganó nueve de las 16 alcaldías, derivado, quizás, de la manifestación de rechazo de una parte de los ciudadanos de los sectores medios en contra de las constantes descalificaciones del Presidente de la República y también por el repudio a la corrupción que, se presume, pudo haber estado detrás de la tragedia de la línea 12 del Metro en donde resultaron 26 personas muertas y 80 heridas.
Respecto a los temas de igualdad de género, no fue un buen año para las mujeres, incluso, la violencia feminicida creció, pero podemos celebrar que, en el ámbito político, en el proceso electoral de junio, el INE obligó a los partidos políticos a registrar al menos a siete mujeres de 15 candidaturas a las gubernaturas. Como resultado de ello, resultaron seis gobernadoras electas y en la Ciudad de México, las mujeres ganaron ocho alcaldías. Por otra parte, también podemos celebrar la determinación del 7 de septiembre de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que declaró inconstitucional el artículo 196 del Código Penal del estado de Coahuila que sancionaba la suspensión legal del embarazo y castigaba con cárcel a las mujeres que lo hacían. Además, en este año, cuatro entidades se sumaron a la “despenalización del aborto”: Baja California, Hidalgo, Veracruz y Colima (la Ciudad de México y Oaxaca ya lo habían hecho). Finalmente, celebramos la aprobación de las reformas que tipifican el delito de violencia digital (ley Olimpia).
- Lamentablemente, lo que no tiene nada de bueno para celebrar y sí para indignarse, son las noticias de los últimos días de diciembre sobre la detención y vinculación a proceso del secretario técnico de la Junta de Coordinación Política del Senado, José Manuel Ríos Virgen, y, la injusta y perversa ratificación de la prisión preventiva a Rosario Robles. Por lo irregular de los procedimientos para mantenerlos privados de su libertad surge la suspicacia: ¿venganza política? ¿Alguien está disfrutando con mantenerlos en la cárcel? Así arranca 2022, con malas noticias para la justicia y la política.
