Claudia Sheinbaum, la estadista patriota del siglo XXI
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo representa a una estadista patriota del siglo XXI, que transforma su tiempo histórico. Como Juárez o Mandela, encarna una visión ética y científica que devuelve al Estado mexicano su esencia: servir al pueblo, garantizar justicia y ...

Ricardo Peralta Saucedo
México correcto, no corrupto
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo representa a una estadista patriota del siglo XXI, que transforma su tiempo histórico. Como Juárez o Mandela, encarna una visión ética y científica que devuelve al Estado mexicano su esencia: servir al pueblo, garantizar justicia y preservar soberanía.
Frente al neoliberalismo que convirtió la política en negocio, Sheinbaum reivindica al Estado como garante de equidad, estabilidad y dignidad. Su liderazgo consolida un modelo basado en justicia social, seguridad y crecimiento soberano.
El 5 de octubre de 2025, ante más de 200 mil en el Zócalo, presentó un informe que simbolizó independencia y eficacia, tras una gira que demostró gobernabilidad y resultados.
SEGURIDAD: EJE DEL NUEVO ESTADO MEXICANO
México rompió con la “guerra contra el narco” y adoptó una estrategia de inteligencia, coordinación y prevención, reduciendo 32% los homicidios dolosos (27 vidas salvadas por día) y hasta 88% en Zacatecas.
De octubre 2024 a mayo 2025, 21 mil detenciones de alto impacto bajaron la incidencia delictiva 25 por ciento. Los feminicidios cayeron 40%, y los robos violentos, 35%, equilibrando seguridad y derechos humanos.
La coordinación de Fuerzas Armadas y SSPC, con Omar García Harfuch, usó tecnología para recuperar control territorial. Los programas sociales redujeron 30% el reclutamiento juvenil por el crimen, mostrando que la paz se construye con oportunidades.
JUSTICIA SOCIAL Y COMBATE A LA POBREZA
La pobreza bajó de 45% a 29%, sacando 13.5 millones de la miseria. La desigualdad pasó de 27 a 14 veces; 82% de los hogares recibe apoyo.
Con Por el bien de todos, primero los pobres, se destinaron 850 mil millones en transferencias.
El salario mínimo subió 135% real (de 88 a 279 pesos diarios, 420 en frontera norte) sin inflación ni devaluación, probando que justicia social coexiste con estabilidad.
ECONOMÍA SOBERANA
Crecimiento anual, 1.2%; inflación, 3.7%; desempleo, 2.7%, con récord en inversión extranjera.
El turismo creció 13.8%, afiliados IMSS: 22.5 millones; las reformas laborales extendieron derechos a trabajadores digitales.
Soberanía energética: Pemex y CFE ya son públicas, orientadas a energías limpias bajo rectoría estatal.
REFORMAS Y JUSTICIA SOBERANA
Impulsadas 19 reformas constitucionales y 40 leyes que desmontan neoliberalismo. Destacan: elección popular de jueces, integración de la Guardia Nacional a la Defensa, reversión, reforma energética de 2013, prohibición a la reelección desde 2030 y reforma de la Ley de Amparo, agilizando procesos contra corrupción y fortaleciendo justicia equitativa.
BIENESTAR COMO POLÍTICA DE ESTADO
El humanismo mexicano es estructural: 32 millones de familias reciben apoyos (13 millones adultos mayores, 1.6 millones con discapacidad, 6.5 millones estudiantes), además de pensiones para mujeres 60-64 años, Salud Casa por Casa y la expansión Sembrando Vida, que reactiva campo y frena migración.
REFUNDACIÓN MORAL DEL ESTADO
El primer año de Sheinbaum marca refundación moral, jurídica y política: soberanía como práctica, justicia como política pública, seguridad como derecho.
México dejó el entreguismo neoliberal y recuperó dignidad.
Bajo su liderazgo, el poder es un instrumento de la justicia, no un privilegio.
Como afirmó: “No les voy a fallar”. Los hechos confirman un país con paz, mientras el crecimiento y la soberanía avanzan bajo la guía de Claudia Sheinbaum, la estadista patriota del siglo XXI.