Histerectomías sin consentimiento en EU
Tras esta intervención quirúrgica se pierde la capacidad de tener descendencia
Reportes recientes, que provienen aparentemente de una enfermera a cargo de la atención médica en centros de detención de inmigrantes ilegales, en nuestro vecino del norte, hacen pensar que muchas mujeres detenidas han sido sometidas a la extirpación del útero en condiciones poco claras en cuanto a la indicación de las intervenciones.
La histerectomía es un procedimiento de alta complejidad quirúrgica que debe ser llevado a cabo por un especialista en ginecología, en centros médicos adecuadamente equipados para afrontar las posibles complicaciones derivadas del acto quirúrgico y, por supuesto, debe ser autorizado explícitamente por la mujer a quien se le propone como solución a su problema de salud.
La enfermera afirma que, desde su punto de vista, se han efectuado dichas intervenciones de forma generalizada a muchas mujeres que fueron evaluadas por sangrado anormal.
En principio, sí, el sangrado anormal es uno de los síntomas claves que nos podrían hacer pensar en la posibilidad de alguna enfermedad del útero. Dicha enfermedad podría solucionarse con la extirpación del órgano, pero esa intervención de ninguna manera es la única vía de tratamiento, por lo menos no cuando hablamos de la miomatosis uterina que es la patología que en mayor medida provoca sangrados anormales.
Los avances científicos y médicos en el campo han puesto a la mano del ginecólogo muchas herramientas que pueden ser útiles a la hora de atender cuadros de este tipo, desde tratamientos con fármacos para una solución temporal, hasta intervenciones mínimas, como la extirpación del endometrio, es decir, la capa más interna del útero, donde habitualmente se encuentra la fuente del sangrado.
El abanico de posibilidades es tan amplio que frecuentemente debemos presentarle a la paciente el panorama íntegro con la finalidad de que sea ella quien elija el camino a seguir, no sin que el clínico responda todas sus dudas respecto a cada uno de los tratamientos.
Bajo esta óptica, llama poderosamente la atención que en algún centro médico se incremente el número de dichas intervenciones. Ése sólo hecho quizá nos habla de que no se les están explicando con la suficiente claridad a las mujeres las posibilidades de otros tratamientos y tampoco se les está solicitando correctamente su autorización.
La sospecha resulta alarmante porque puede significar, simple y llanamente, un atropello gravísimo a los derechos humanos más elementales.
La histerectomía es una mutilación que implica la pérdida de la capacidad para tener descendencia por lo que, en caso de efectuarse sin autorización, debe considerarse un delito penalmente perseguible.
También resulta alarmante porque puede significar un profundo desprecio por la vida y la integridad de mujeres que son de un origen distinto al norteamericano.
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En vista de que todo parece indicar que el servicio médico es subcontratado por las autoridades encargadas de los centros de detención, podría estarse desarrollando un círculo perverso de racismo de las autoridades, por un lado, y deseos de cobrar por parte de las empresas privadas a cargo de otorgar la atención médica.
Llama también la atención el hecho de que los ginecólogos a cargo no han salido a brindar explicación alguna. Ojalá me equivoque, pero en caso de ser cierto, es un atropello propio de los nazis.
