“Mi bebé no oye muy bien, pero ya crecerá”

MITO “Mi bebé no oye muy bien, pero ya crecerá”. Todos los padres celebran la llegada del bebé, cuentan los deditos de las manos y los pies, cuidan el cabello, lo alimentan y lo protegen, pero muchas veces pasan de largo los cambios o problemas en la audición, lo ...

MITO

“Mi bebé no oye muy bien, pero ya crecerá”.

Todos los padres celebran la llegada del bebé, cuentan los deditos de las manos y los pies, cuidan el cabello, lo alimentan y lo protegen, pero muchas veces pasan de largo los cambios o problemas en la audición, lo que puede tener consecuencias al crecer. Hay bebés que tienen deficiencia auditiva, pero, en muchas ocasiones, los papás no se dan cuenta y piensan que, al crecer, el bebé escuchará mejor y no habrá problema.

CONSECUENCIA

La falta de atención oportuna a los problemas auditivos del bebé puede tener como consecuencia la pérdida progresiva de la audición, lo que afectará al niño para toda su vida. Y esto es debido a que los padres ignoran que hay métodos para detectar oportunamente el problema y actuar en consecuencia.

REALIDAD

Éste es un asunto al que no se le ha dado la debida importancia en México.

Las cifras son muy importantes: tres de cada mil niños nacidos presentan una pérdida auditiva incapacitante (hipoacusia), que casi nunca se detecta; y, entre los adultos, alrededor de 700,000 personas tienen discapacidad auditiva, de acuerdo con el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi).

Los sordos representan entre 10 y 12% de la población de discapacitados en el país, que asciende a 7.7 millones de personas y, a nivel mundial, la OMS estima que 32 millones de niñas y niños viven con algún nivel de discapacidad auditiva que puede empeorar por la contaminación ambiental sonora.

Desde 1985, el Hospital Infantil Federico Gómez de México inició el programa de Detección Temprana de Hipoacusia, Tamiz Auditivo Neonatal y, gracias al entusiasmo de médicos y especialistas en audición, actualmente la Ley General de Salud cuenta con el programa Tamiz Auditivo Neonatal e Intervención Temprana, a partir del cual se ha difundido la información a los padres de familia y a los maestros, se han distribuido los equipos necesarios en todo el país y, en la actualidad, el estudio se puede realizar en 445 hospitales del Sector Salud y muchos del sector privado.

Cuando el niño es diagnosticado de hipoacusia, el tratamiento debe ser interdisciplinario, con la colaboración del pediatra, el otorrinolaringólogo, logopeda, psicólogo y audioprotesista; el tratamiento se iniciará a partir de los seis meses de vida mediante ayudas auditivas e intervención logopédica (enseñanza del lenguaje) y educativa; el papel de los padres en esta etapa de tratamiento es fundamental para que el bebé logre los mejores avances en su audición.

En ocasiones es necesario acudir al tratamiento quirúrgico mediante un implante coclear, que es un dispositivo electrónico que puede ayudar a oír a personas sordas; no restablece la audición normal, sino que proporciona al niño sordo una comprensión útil de los sonidos ambientales y le ayuda a comprender el habla. La ley de salud permitía que el costo y aplicación del implante nuclear fuera cubierto por el Seguro Popular, que desapareció en 2019.

Como quiera que esto sea, todos los papás deben hacer el Tamizaje Auditivo Neonatal para descubrir a tiempo un problema que puede ser mayor más adelante.

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