La libertad de elegir
Aún hay quien cree en la Cuarta Transformación y acusan a los regímenes anteriores de los fracasos de estos años
La responsabilidad es el precio de la libertad.
Elbert Hubbard
Los ciudadanos de muchas naciones han luchado en su momento por la libertad, México no es excepción y las luchas de la Independencia y la Revolución lo comprueban; unidos creamos instituciones sólidas, leyes adecuadas y una Constitución que nos rige. Esto no sucedió en otros países, el silencio de los judíos frente a Hitler causó millones de muertes, el de los italianos frente a Mussolini también, y qué decir de los regímenes de Castro, Chávez, Maduro u Ortega, donde la libertad no existe o es silenciada, lo que ha llevado a la miseria y la muerte a millones de ciudadanos.
Es por eso que hoy más que nunca debemos reflexionar sobre nuestra responsabilidad, personal y social frente al panorama que se nos presenta a menos de un mes de las elecciones presidenciales.
Querámoslo o no, nos enfrentamos a un panorama desolador después de casi cinco años de destrucción de todo lo que consideramos valioso para nuestras vidas, vivimos con miedo, con el temor de perder la vida en cualquier esquina, o ser extorsionados y robados sin que nadie haga nada, vivimos sin protección para nuestra salud, y las escenas en los hospitales son dantescas, enfermos graves en sillas o en el suelo, falta de medicamentos, etcétera.
Vivimos afectados por la falta de recursos que derivan de la cancelación de cientos de fideicomisos, por las mentiras reiteradas en torno a las obras faraónicas que no funcionan, y por la amenaza constante de un Presidente que ignora todo, no sólo por ser ignorante, sino porque además su ego no le permite ver más allá de sus narices; las vulgares agresiones que hace cada mañana contra todo y contra todos simplemente reflejan su pequeñez. Dos ejemplos lo confirman: su negativa a reconocer el informe de los expertos sobre el desastre que ocasionó su manejo de la pandemia por covid,-19 y el vulgar y rastrero ataque a la escritora y periodista María Amparo Casar, cuyo pecado ha sido siempre decir la verdad y denunciar la corrupción.
Pero nosotros no podemos quedarnos callados, ya en su momento hemos elevado la voz para señalar graves errores, para demandar justicia, para exigir que se proteja a las mujeres y a los niños, para defender la ciencia y la investigación, la música y el deporte, y las grandes concentraciones en todas las ciudades confirman que estamos hartos y exigimos una nueva forma de gobernar, con inteligencia y con objetivos reales.
Somos millones que deseamos el cambio, y sin embargo hay quienes cerrando los ojos no quieren ver el negro panorama de la 4T. Voltaire decía: “Es difícil liberar a los necios de sus cadenas”, y tenía razón, porque aún hay quien cree en la Cuarta Transformación y acusan a los regímenes anteriores de los fracasos de estos años.
Pero el panorama ha cambiado, en pocas semanas la figura de Xóchitl Gálvez le dio la vuelta al país: personaje insólito en el panorama político, mujer libre, valiente, con una historia de trabajo y de triunfos, atrevida, sensible, alegre e independiente. que se lleva bien con los jóvenes, las mujeres, los campesinos, los empresarios y los universitarios y tiene un proyecto de nación perfectamente estructurado.
Xóchitl encabeza con éxito la oposición, y tanto PRI como PAN y PRD se benefician de esa imagen fresca, por lo que millones de mexicanos haremos a un lado nuestro silencio y nuestra indiferencia y llegaremos a las urnas para salvar a México.
La libertad de elegir nos permitirá una vez más defender a México; sabemos de las mentiras, las amenazas y los ataques a Xóchitl y sus seguidores, pero vamos a prevalecer, vamos votar, vamos a vencer, porque somos mexicanos libres.
Y tú, ¿ya sabes dónde vas a votar?
