Krugman noquea a la economía mexicana

Arañaba los cuatro puntos de crecimiento, pero ahora está hundida.

Hasta dónde sabemos, Paul Krugman no es panista ni perredista. Tampoco busca ser diputado o senador para suponer que su discurso tiene fines políticos. Lo cierto es que el prestigiado Premio Nobel de Economía ha hecho un diagnóstico tan crudo como certero de la economía mexicana a la que califica, simplemente, de “decepcionante”.

“Es decepcionante un verdadero despegue del crecimiento (en México). Ustedes siguen esperando un milagro económico”, dijo Krugman a los industriales mexicanos convocados por la Canacintra. Sus palabras son una lápida que enmarca, de manera precisa, la muerte del fugaz y engañoso Mexican Moment.

Ilusos, es la interpretación que se le debe dar a los conceptos de Krugman, ante el impecable retrato que hace de la economía mexicana. Sí: una economía enana. Mediocre. Politizada.

México ha sido una decepción por su bajo crecimiento, a pesar de que dejó de basarse únicamente en el petróleo y se ha diversificado en manufactura, concluyó Krugman.

“Decepción”, fue la palabra que utilizó Krugman para englobar a la economía mexicana.

Decepción, como lo muestran las cifras irrebatibles: en 2012 —último año de Calderón—, la economía nacional creció 3.9%. En 2013, primer año del gobierno peñista, se desplomó a 1.1%. No pueden los priistas con la economía sana.

Decepción, cuando la cifra de desempleo rebasa los 2.5 millones sin trabajo ni expectativas positivas a futuro.

Decepción, que el secretario del Trabajo, Navarrete Prida, anuncie que 250 mil mexicanos perderán su trabajo este año. Es el rostro más doloroso de la economía: el desempleo.

Decepción, cuando México es un país, hoy, sin un horizonte promisorio en materia económica. Todo, a la manera priista: mucho discurso, demasiada saliva, toneladas de demagogia... y una economía politizada que es motivo de decepción aquí y en el mundo. Los tiempos de López Portillo y de Salinas de Gortari atisban, amenazantes, en la crisis de nuestros días.

Tiene razón Krugman cuando se dice “cansado” —como Murillo Karam—, de esperar el milagro mexicano.

Cansados, también, millones de mexicanos de que en sólo dos años y tres meses, la economía que arañaba los cuatro puntos de crecimiento, ahora esté hundida en niveles mediocres.

Cansados, también, de que en cada gobierno priista se repita la historia: crisis financieras sexenales desde mediados de los setentas, con el maldito petróleo en manos de la frivolidad y la corrupción del lopezportillismo; con la irresponsabilidad económica del salinismo que nos obsequió la crisis más dolorosa de la historia: un millón de mexicanos perdiendo bienes, casas, empresas, negocios, autos. ¡Iceberg a la vista!

Krugman alerta sobre experiencias en donde la privatización de recursos petroleros ha resultado ser un regalo. “Se debe tener cuidado con las licitaciones”, recomendó.

Sí: Krugman ni es panista ni perredista para que los priistas crean o piensen que es malqueriente del gobierno de Peña Nieto. No es por ahí.

Krugman ganó en 2008 el Premio Nobel de Economía y es uno de los pensadores financieros más respetados a nivel mundial. Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2004. Profesor de Economía y Asuntos Internacionales de la prestigiada Universidad de Princeton. Columnista en The New York Times. Casi nada.

Y seguramente no faltarán los priistas que descalifiquen a Krugman por su visión no pesimista, sino realista, de la economía mexicana. Aquellos que se sientan ofendidos

—postura clásica del priato—, porque “... no necesitamos que un extranjero nos venga a decir lo que tenemos qué hacer”.

Allí está el penoso caso en el cual el gobierno mexicano descalificó y vetó al Relator Especial sobre Tortura de la ONU, Juan Méndez, quien dictaminó que en México hay una práctica generalizada de la tortura.

¿Cuál fue la respuesta de Relaciones Exteriores, vía José Antonio Meade? Romper relación con el enviado de la ONU. ¡Vaya postura dictatorial! Como no les gustó escuchar una verdad de a kilo, mataron —otra vez—, al mensajero.

Cierto: no saben que no saben.

Los diagnósticos financieros de Krugman deben ser leídos y releídos por todos.

Verdades incómodas, pero ciertas.

ARCHIVO CONFIDENCIAL

REPRESIÓN EN TABASCO. Reprobable, gorilesco, que policías en Villahermosa hayan reprimido a golpes a mujeres indígenas chontales que pedían hablar con el gobernador Arturo Núñez, a quien le querían solicitar apoyos para la instalación de una maquiladora de ropa. En su protesta, ni bloqueaban vialidades ni ofendían a terceros ni mucho menos se mostraban violentas. Aun así, los policías las golpearon. Sí: gobierno represor de las libertades. Muy mal por Núñez.

                                Twitter: @_martinmoreno

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