NYT, Murat y las propiedades
La cadena de escándalos político-financieros parece que no tiene fin.
Despreocupado, campechano, claridoso, José Murat comía en un restaurante de la Ciudad de México a media semana. Estaba con uno de sus hijos. Confiado, ni siquiera imaginaba lo que, pocos días después, el diario The New York Times publicaría sobre sus propiedades en Estados Unidos.
Hoy, Murat está bajo la sombra del enriquecimiento ilícito, con la pregunta incómoda: ¿De dónde sacó millones de dólares el exgobernador de Oaxaca? Pregunta, cierto, nada fácil de contestar.
Lo reportado por NYT —cuya información se dividirá en cinco entregas— se suma, a querer o no, a la lista de infortunios para el actual gobierno. ¿Por qué? Por la cercanía de los Murat con las esferas del poder priista.
José Murat fue coordinador del Pacto por México.
Por si algo faltara, ahora se suma el affaire Murat a la cadena de escándalos político-financieros de los últimos meses. Parece una pesadilla que no tiene fin.
Lo divulgado por NYT establece que, a través de una o más empresas fantasma, José Murat Casab adquirió, al menos, un departamento en los condominios Time Warner Center en Manhattan, de los cuales, 37% son propiedades de extranjeros, entre ellos ministros rusos, jeques árabes y jugadores de la NFL.
Y ahora, habrá que agregar a esa lista multimillonaria a políticos mexicanos.
La información sobre Murat y sus propiedades no es asunto menor.
“Cabeza de una prominente familia política mexicana y exgobernador de Oaxaca... su familia ha adquirido media docena de propiedades en Estados Unidos”, detalla el influyente diario neoyorquino, nada menos que el más importante del mundo (junto con The Washington Post).
Adelanta NYT algo impactante: su cuarta entrega de investigación periodística está dedicada a “los agentes de poder mexicano” y aparecerá mañana miércoles. ¿Saldrán, acaso, otros nombres de políticos enriquecidos?
Y más: en Miami, Lorena Murat Hinojosa, hija del exgobernador oaxaqueño, tiene registrada a Edlo LCC, una sociedad de responsabilidad limitada —de la que ella es la cabeza visible— a través de la cual se crearon empresas para la compra de inmuebles (Doris Gómora. El Universal. 9/II/2015).
Ante lo revelado por NYT, José Murat envió una misiva a la editora del diario, Margaret Sullivan, en la cual señala que posee dos propiedades en el estado de Utah, adquiridas hace más de diez años, por 300 mil dólares.
“Es incomprensible que me involucren en una situación del todo falsa y que compromete mi reputación y la de mi familia”, alega Murat en la carta.
En su texto, Murat no alude al resto de las propiedades que le imputa la investigación del NYT.
En una esquina, está la investigación del NYT.
En la otra, lo que diga y aporte la familia Murat.
Y en medio, la furia de millones de mexicanos.
La población está harta de la corrupción en México.
Allí está Raúl Salinas de Gortari y su exoneración, paseándose en autos de superlujo, emblema de la impunidad política en el país y mostrándose cínico, retador, diciendo: ya estoy libre y nada me van a hacer.
Allí está Romero Deschamps. O Montiel. Y tantos más que han abusado del poder político para enriquecerse y que permanecen intocables. De ellos y del sistema que los protege está cansada la sociedad que ve, impotente, indefensa, cómo los poderosos desfilan en la pasarela de la impunidad.
Ya veremos si el gobierno reacciona ante lo denunciado por NYT o permanece impasible. O aún peor: que trate de justificar el imperio de José Murat bajo el argumento gastado de que forma parte de “una campaña de desestabilización desde el extranjero”. Ya nadie se traga esta cantaleta.
O a ver si no se les ocurre nombrar a un cercano o amigo de Murat para que lo “investigue” sobre sus propiedades. Ya ven que está de moda.
ARCHIVO CONFIDENCIAL
GUERRERO. Crematorios en Acapulco bajo sospecha de servir al crimen organizado para desaparecer cuerpos. Levantados en Cocula sin ninguna intervención de autoridad policiaca o militar. La situación en el estado parece agravarse tras la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa. Se da un reacomodo entre los grupos criminales y, en consecuencia, la violencia aumenta. Prófugo, el dueño de Crematorios del Pacífico, Guillermo Estua Zardain, donde se encontraron decenas de cuerpos en hornos sin funcionar. Guerrero con vacío de autoridad y a la deriva. Javier Morlett, activista social, se pregunta con toda razón: ¿para qué elecciones en junio si las cosas van a seguir igual? Tiene razón Morlett. Los comicios del 7 de junio serán de alto riesgo para la entidad, bajo amenazas de la CETEG de impedirlos. ¿Quién salva a Guerrero?
Twitter: @_martinmoreno
