Ayer detuvieron en Bolivia a Fernando Cerimedo, fundador de La Derecha Diario, por la presunta autoría intelectual del ataque a balazos que sufrió la abogada Nadia Beller este lunes a las afueras del hotel donde se hospedaba.
Años atrás, Cerimedo y otros argentinos fundaron el portal de noticias La Derecha Diario, cuya línea editorial —como su nombre lo indica— es abiertamente de derecha, orientada al conservadurismo social y al liberalismo económico. Desde este medio digital se impulsó la candidatura de Javier Milei con discursos de odio y lo que ellos denominan “la batalla cultural contra la izquierda”, la cual no es más que un ataque abierto a los derechos de las minorías y a la Agenda 2030, pasando también por el negacionismo de las atrocidades cometidas durante la última dictadura militar en ese país. Esta postura la sostiene hasta la fecha el actual presidente argentino, de quien, por cierto, fue asesor el hoy procesado por el atentado contra Beller.
Más allá de la propagación del discurso antiderechos de Cerimedo en el entorno digital, sobre él pesan también señalamientos en el proceso penal que enfrentó Jair Bolsonaro por el intento de golpe de Estado que orquestó tras perder la reelección en Brasil ante el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Como resultado de ese proceso, hoy Bolsonaro enfrenta una condena de 27 años de cárcel y La Derecha Diario fue bloqueado en territorio brasileño por orden judicial.
El año pasado, Forbes publicó un perfil titulado Conoce al rey Midas de la viralidad que conquistó la Casa Blanca, en referencia a Javier Negre, el ultraderechista español dueño de Right News Media, un conglomerado de medios digitales que opera en más de diez países manipulando tendencias y conversaciones digitales. Negre declaró a Forbes que decidió comprar La Derecha Diario por su bajo costo operativo y su papel decisivo en la victoria de Milei. Recientemente, este medio incursionó en México tras la invitación que, según Negre, le hizo un empresario mexicano a través de X.
Hay que decirlo con todas sus letras: Negre es un auténtico porro digital que afirma que las personas migrantes llevan sarna, tuberculosis, cólera y brotes diarréicos a España. Incluso en su cuenta de X escribió recientemente que la Presidenta de México sería “la primera y la última”, entre otros insultos indignos de alguien que se pretende sensato, pero que sólo reflejan la bajeza moral e intelectual de quien los pronuncia.
En nuestro país, La Derecha Diario aplica la misma fórmula que en el resto de la región: insultos burdos, descalificaciones sin sustento, desinformación y fake news. Amplifican, por ejemplo, los reportajes de Mexicanos Contra la Corrupción de Claudio X. González y de Latinus, el medio digital dirigido por Carlos Loret de Mola, conocido en todo México por el montaje televisivo del caso Cassez-Vallarta.
La mentira y la manipulación dejan grandes ganancias, y Negre y su socio Cerimedo son prueba de ello. Pasaron de organizar granjas de bots —como han admitido públicamente y con orgullo— a asesorar proyectos políticos antiderechos en nuestra región. A la luz de esto, cobra más relevancia que nunca el debate planteado en México sobre la regulación de las plataformas digitales —especialmente respecto al acceso de niñas y niños—, así como la protección de las audiencias ante la irresponsable desinformación que se consume día y noche en radio, televisión y redes sociales.
Es un debate indispensable en el que todas y todos debemos participar. La historia ya nos ha enseñado el alcance de los discursos de odio; ahora es una tarea colectiva decidir qué hacer con ellos ante su nuevo cauce en la era digital.
