Fragmentado

Desde el fenómeno que representó su película El sexto sentido de 1999, el realizador nacido en la India y afincado en Estados Unidos M. Night Shyamalan ha tejido una trayectoria muy irregular con películas de las cuales ninguna alcanzó la creatividad y originalidad de ...

Desde el fenómeno que representó su película El sexto sentido de 1999, el realizador nacido en la India y afincado en Estados Unidos M. Night Shyamalan ha tejido una trayectoria muy irregular con películas de las cuales ninguna alcanzó la creatividad y originalidad de aquella cinta.

Fueron atractivas y mantuvieron un nivel de suspenso El protegido de 2000, Señales de 2002 y La aldea de 2004. Con La dama en el agua, El fin de los tiempos y, sobre todo, El último maestro del aire, el realizador se desdibujó por completo. Después de la Tierra-After Earth fue un fracaso con todo y Will y Jaden Smith. Los Huéspedes-The visit lo reubicó de nuevo en el gusto de los espectadores pero, en mi opinión, el enorme problema de Shyamalan, que escribe, dirige y produce sus películas, con cameos incluidos, será siempre la altura en la que colocó su propia vara empezando su carrera con El sexto sentido.

Recuerdo que cuando lo entrevisté para El último maestro del aire en 2010 le dije: “En esta película no encuentro al M. Night Shyamalan que conozco”. Su lenguaje corporal cambió y evidentemente molesto apresuró el final de la conversación.

Se estrenó ahora Fragmentado (Split, Estados Unidos, 2016). El guión es de Shyamalan que con esta historia intenta volver por sus fueros y en buena medida lo logra, inventando una trama bien retorcida que funciona particularmente por el espléndido trabajo de los protagonistas: James McAvoy y Anya-Taylor Joy, quien ya mostró su talento en La bruja.

Este tipo de cintas se disfrutan mucho más mientras menos se sepa de ellas, así que sólo le doy algunos datos.

Se inicia con un grupo de tres adolescentes, de las cuales una es Casey, la “rara”, Anya-Taylor Joy. Salen de una fiesta y el papá de una de ellas las va a llevar de regreso. Cuando se suben al coche son sorprendidas por otro hombre que las duerme con un spray y las secuestra.

Por otro lado, McAvoy es el paciente de una siquiatra que lleva años tratándolo por un desorden de personalidad múltiple que lo tiene albergando en su cerebro más de 20 identidades. Aunque es un recurso narrativo muy repetido en el cine —el astuto enfermo mental en interacción con un terapeuta—, esta patología muy bien recreada por James McAvoy, que tiene una imagen bondadosa, casi infantil, se convierte en un factor que va atrapando al espectador y permite el desarrollo de un buen thriller con suspenso, ritmo y varios giros inesperados, de esos que Shyamalan ha manejado muy bien en sus momentos más brillantes.

Aunque no llega a los niveles de El sexto sentido, que contó con ese cierre inolvidable y completamente impredecible en la relación del niño que ve gente muerta y su sicólogo, Fragmentado tiene varios aciertos, como es la creación de las atmósferas oscuras, claustrofóbicas, casi asfixiantes, que parecen los rincones de la propia sicopatía del protagonista. Tiene también algunos buenos diálogos.

Las actuaciones son su mayor valor. ¡Muy recomendable!

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