Dariela los martes

Por Salvador Franco Más que una película, Dariela los martes parece un ejercicio cinematográfico con todas las ventajas y desventajas que ello implica. Por un lado, ofrece una frescura difícil de encontrar en la cartelera, es un trabajo libre en sus formatos que rompe ...

Por Salvador Franco

Más que una película, Dariela los martes parece un ejercicio cinematográfico con todas las ventajas y desventajas que ello implica. Por un lado, ofrece una frescura difícil de encontrar en la cartelera, es un trabajo libre en sus formatos que rompe algunas estructuras en su narrativa visual (se utilizaron al menos cinco cámaras diferentes para su realización, incluyendo un iPhone) y sonora, lo que la convierte en una propuesta atractiva, diferente y arriesgada.

Entre otros riesgos que tomó el director Mauricio T. Valle (Sobre ella, 2013) destacan rodar sin un guión terminado y decidir estelarizar su propia película, al lado de Paola Núñez.

Ambas decisiones suman, pero también restan a la cinta. A pesar de tener una premisa interesante que muestra el encuentro de dos treinteañeros solitarios (Dariela y Rodrigo) que deciden convertirse en amantes y prometen que sus encuentros se realizarán única y exclusivamente los martes, su relación nunca llega a ser lo suficientemente íntima para que al espectador le afecte lo que les sucede en sus vidas. En ese sentido, el relato se queda en una capa superficial, en la dermis y no se atreve a meterse al torrente sanguíneo de sus personajes para circular por sus venas para descubrir sus pasiones y los demonios que los atormentan: ella, un insomnio que la tiene al borde del delirio y él, un fracaso matrimonial del cual nunca vemos ni una sola herida y mucho menos las secuelas. Aunque ofrece momentos divertidos y espontáneos, no logra tocar, y la razón, creo, es porque la historia no va hacia ningún lado (como la relación entre los propios personajes), pero también, porque T. Valle no cuestiona a sus personajes, no los hace sufrir, no los provoca y cuando los saca de su zona de confort (la ciudad en la que viven) y los lleva a Nueva York y París, no los pone en riesgo. Dariela y Rodrigo regresan exactamente igual que como se fueron: como unos completos extraños cuya vida no fue alterada por su encuentro.

Es una propuesta que intenta ser nihilista, pero a la cual, considero, le falta los elementos filosóficos para poder abrazar por completo esta corriente. No puedo terminar este texto sin hablar de la actuación de Paola Núñez en un personaje construido por sus propias experiencias y por su propia vida, en la cual tenía que lograr una naturalidad que no era fácil de conseguir, además, de agradecer al director por permitirnos ver como nunca antes el fantástico rostro de Paola, que no lo es todo en el séptimo arte, pero que siempre ayuda. Dariela los martes, que cuenta con tres cinefotógrafos diferentes, es producida por Marco Polo Constandse (Más negro que la noche) y llegó a la cartelera comercial esta semana con 30 copias gracias a Cine Caníbal, la distribuidora independiente de Geminiano Pineda.

Dirige:

Mauricio T. Valle.

Actúan:

Paola Núñez.

Mauricio T. Valle.

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