Centralismo vs. federalismo
México ha vivido una serie de sucesos lamentables por el centralismo: las guerras de las logias, la reforma y la pérdida de Texas. Del centralismo de Santa Anna, pasamos al liberalismo de Juárez y el conservadurismo de Díaz.
Federalismo significa “pacto de unión o alianza”. Existen prácticas políticas, según el Presidente de la República que gobierne; si es demócrata, aperturista, plural, incluyente y abierto a las manifestaciones del mundo contemporáneo o bien, centralista, vertical, excluyente rayando en el autoritarismo; México ha vivido una serie de sucesos lamentables por el centralismo, las guerras de las logias, la reforma y la pérdida de Texas. Del centralismo de Santa Anna, pasamos al liberalismo de Juárez y el conservadurismo de Díaz. De ahí a la revolución de la que nadie habla. Instalada en gobierno produjo instituciones vigentes. Gobiernos militares y luego civiles realizaron “el milagro mexicano”; crecimiento económico y de empleo importantes, alfabetización para culturizar al pueblo, asilo para perseguidos de gobiernos autoritarios, movimientos sociales obreros y estudiantiles sofocados “por alterar el orden social”. En este siglo de alternancia en el poder, 12 años de panismo, ¿consecuencia? Más mexicanos pobres, incultos y desempleados. Violencia e inseguridad crecientes, incertidumbre y poca esperanza de mejoría es la percepción de millones de miserables nacionales agobiados por la ausencia de resultados de programas públicos anunciados que no bajan, no descienden y no llegan. La burocracia se come todo. Maestros reprobados, tolerados y consentidos por una ausencia de diálogo del secretario responsable: “Yo sólo acordaré con el SNTE”, nos espetó Chuayffet. Y todavía más… El secretario Osorio Chong entró al quite con este movimiento magisterial que, dejado en la orfandad por La Teacher, creció a más de dos tercios del territorio nacional ¿Respuesta de ambos? “Pagaremos la nómina de los maestros en el DF ¿Ejemplos más de centralismo?, los mandos únicos policiales. ¿Otro? “Las medicinas las compraremos en el centro”; ¿más?, la desaparición de los institutos electorales de los estados, para dar paso a un gran INE… ¿De veras? ¿Y la autonomía de los estados ya no existe? ¿Y su posibilidad de legislar y darse instituciones locales propias las van a cercenar? ¿En seguridad, “los mandos únicos policiales” han logrado bajar la violencia? Por supuesto que no. ¿Será práctica el centralismo para concentrar el poder desde el poder mismo?
¿Será para amarrarles las manos a los gobernadores, incrementando su dependencia de la Federación? ¿Será que en el Estado de México e Hidalgo, como no han tenido alternancia en sus gobiernos, están acostumbrados sus ex gobernadores a “los lineazos” sin preguntar, consensuar, evaluar y compartir las decisiones públicas desde el poder? Pero, eso sí, la protección civil, en caso de siniestros naturales, centralizada en Bucareli, falló. Más allá de las alertas enviadas o no, lo cierto es que no usaron los medios de comunicación masivos para este propósito. ¿Cuántos muertos se hubiesen evitado? ¿Cuántas desgracias humanas y materiales?
Zedillo transfirió educación y salud a los estados. Presupuestos y responsabilidades a los gobernadores, además de bajar inconformidades sociales y manifestaciones en el Zócalo del DF. ¿Por ello el Fondo de Capitalización de siete mil millones para Miguel Mancera con el fin de que aguante las consecuencias de la reinstauración del centralismo republicano?
El presidente Enrique Peña Nieto debe revisar la historia de sus antecesores para no cometer los mismos errores… porque ésta lo premiará o recriminará. ¿O no, estimado lector?
*Abogado y político
