El equipo negociador del T-MEC, encabezado por Marcelo Ebrard, y su subsecretario Luis Rosendo Gutiérrez, busca completar un rompecabezas cada vez más complejo, que se ha impuesto en los últimos meses. En septiembre empieza la cuarta ronda de negociación del T-MEC, y la situación se ha complicado.
Por un lado, vinieron los reclamos de la presidenta Claudia Sheinbaum a los casos de la cancelación de visas, que ya era un problema binacional con la cancelación de visas a gobernadores, pero el tema subió la temperatura al máximo con la carta de Andy López Beltrán nada menos que a Donald Trump.
Para atemperar las rencillas con Washington, Ebrard y Luis Rosendo estarían preparando un paquete que fuera “música para los oídos” de la Casa Blanca: un paquete en contra de China. Esto traería, por un lado, situar a México dentro del bloque norteamericano, totalmente alineado con el temor estadunidense a la economía china como el enemigo a vencer.
Por el otro lado, traería un concepto que ya se inició en la industria automotriz, nada menos que con General Motors, la sustitución de importaciones asiáticas.
El director de GM México, Paco Garza, convenció a la automotriz de reconvertir Ramos Arizpe, para fabricar en México el Chevrolet Aveo y la SUV Chevrolet Groove. La reconversión trajo varias ventajas. Uno, sustituye importaciones asiáticas, mostrándole a Estados Unidos que México está alineado con su vecino del norte. Además, el Aveo es el auto consentido de la presidenta Sheinbaum.
ARANCELES A AUTOS CHINOS, COMO SI NADA
México ya impuso aranceles a 1,500 productos chinos. Sin embargo, en algunos casos, como los automóviles de origen chino, son tan baratos que hasta con el arancel de 50% siguen entrando. Dos de cada tres autos que se venden nuevos son chinos. El precio es clave, y llegan a un precio regalado.
Además, con China se tiene un problema adicional: México trae un déficit comercial fuerte. Se le exporta muy poco, y el país asiático nos exporta mucho.
México, según Bloomberg, prepara otro paquete en contra de productos chinos. Ojo, éstos no son los electrónicos, que más bien nos llegan vía Taiwán, y son los que México termina de ponerles valor agregado y están aumentando las exportaciones mexicanas de electrónicos. Más bien se trata de los productos tradicionales chinos, de manufactura, que llegan a precio regalado y ya ni se diga sus automóviles.
BM: MÉXICO CON INGRESO MEDIOALTO DESDE HACE DÉCADAS
El Banco Mundial clasifica los países por su nivel de ingresos en la población. De esta manera puede saber qué tipo de crédito o financiamiento necesita cada país. Su clasificación la realiza a 218 economías. La buena noticia para México es que se mantiene como una economía con nivel de ingreso medioalto, que va de los 4,516 dólares a los 14,005 dólares. Sin embargo, recuerda la nota de Dinero en Excélsior, un dato importante: así hemos estado desde los años noventa. No hemos subido al ingreso alto, que sería el ganar más de los 14,005 dólares anuales.
En cambio Vietnam, Filipinas, Sri Lanka, Jordania, Micronesia y Togo, sí elevaron su nivel de ingresos para este año.
La metodología usada por el banco Mundial es el Ingreso Nacional Bruto per cápita, que tiene cambios según el crecimiento de la economía, la población o el tipo de cambio.
Está claro que en México lo que urge es crecer más.
BRASKEM IDESA, DE SLIM, SOLICITA BANCARROTA PREACORDADA
Braskem Idesa es una compañía petroquímica, donde la brasileña Braskem tiene 75% y la mexicana Idesa, de Carlos Slim, 25 por ciento. La empresa conjunta decidió irse a protección por bancarrota preacordada en Estados Unidos, debido a la crisis del sector petroquímico y problemas de liquidez.
Quiere entrar al Capítulo 11 de Ley de Quiebras, en el Tribunal de Quiebras de EU para el Distrito Sur de Texas.
Recordemos que Slim ha entrado de lleno al sector petrolero y petroquímico. Y éste más que un descalabro, es una reorganización de Braskem Idesa. Slim es el principal socio privado de Pemex, y hasta el momento el sector energético lo ha tratado bien.
