Remontada histórica. La izquierda en América Latina, incluyendo la de México, estaba feliz. Lula da Silva logró casi lo imposible. Ganó por cuarta ocasión la presidencia de Brasil mediante una remontada histórica, recibiendo en la segunda vuelta 51.8% de los votos válidos contra 48.2% del senador derechista Flávio Bolsonaro.
Los brasileños le volvieron a dar un voto de confianza a Lula después de tres periodos en el gobierno, una acusación por corrupción que lo llevó a la cárcel y haber empleado varios programas sociales, como su programa insignia, Bolsa Familia, recibido por 19 millones de familias.
Con Bolsa Familia da 691 reales, como mínimo, por cada familia. Además, Lula apostó por la semana laboral menor, reduciéndola de 44 a 40 horas.
Los brasileños le dieron, por cuarta ocasión, su voto.
MERCADOS FRENAN FELICIDAD POR LULA
La felicidad no llegó a los mercados. La Bolsa de Sao Paulo cerró con una caída estrepitosa de 13.88% en su índice Bovespa.
Banco do Brasil perdió 29.33 por ciento. Bradesco cayó 21.70 por ciento. Itaú Unibanco disminuyó 13.66 por ciento.
Petrobras, la petrolera estatal, también perdió fuerte, 8.18 por ciento. La tienda de ropa minorista, C&A, tuvo una caída libre de 47.47 por ciento.
LULA, DEUDA DE 82% DEL PIB Y DÉFICIT DE CASI 10%
Lo que pasa con Lula da Silva es su endeudamiento y déficit fiscal. En deuda tiene 82.9% del PIB. El déficit fiscal es elevadísimo, 9.48 por ciento.
Lula ha dicho que va a lanzar una reforma fiscal progresiva para obtener ingresos y reducir el déficit, pero los mercados tienen serias dudas de cómo va a mantener sus programas sociales y, a la par, conseguir ingresos para sostenerlos.
El gobierno brasileño está endeudado. Y la sociedad también. La tasa de interés es de 14%, con el objetivo de mantener por debajo de 5% anual la inflación. La tasa de interés elevada genera deudas a familias y empresas.
Este coctel es el que no gusta a los mercados (bancos de inversión y firmas financieras), que creían que el contendiente de la derecha, Flávio Bolsonaro, iba a poner freno a la deuda y al déficit. Pero no tienen la misma confianza en Lula, aunque el octogenario presidente brasileño ha dicho que va a mantener la estabilidad macroeconómica.
El reto de Lula será realizar una reforma fiscal y políticas para obtener ingresos y, a la par, mantener sus programas sociales. También planea industrializar el país, pues si bien sí exporta, es, sobre todo, materias primas, como café y soya. Además, en el tema exportador ha buscado diversificar hacia China y Europa frente a los aranceles de Trump.
SHEINBAUM FELICITA A LULA, PERO VE PARECIDOS
Le preguntaron a la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, si con el cuarto mandato de Lula y viendo la cercanía con él, México buscaría un Tratado de Libre Comercio con Brasil. La Presidenta fue directa: no. Y lo dice porque Brasil y México tienen sectores productivos parecidos, y entonces competirían entre sí. Habría que buscar ventas de oportunidad en sectores complementarios y, ahí sí, podrían existir convenios. El que hay entre Pemex y Petrobras sigue en pie, aunque se ha utilizado poco. Hay varios convenios, desde sanitarios hasta de biocombustibles. Con Brasil se mantendrá una buena relación y convenios, pero no un TLC.
CINÉPOLIS, CFI Y SILVERGREEN CAPITAL, CRÉDITO NOVEDOSO
La Corporación Financiera Internacional (IFC), perteneciente al Banco Mundial, por primera vez genera un crédito para lo que llaman industrias creativas. Fue un crédito sostenible por 380 millones de dólares a siete años. Y lo hizo nada menos que a Cinépolis, la cadena mexicana de salas de cine presidida por Alejandro Ramírez (quien está feliz de cómo le fue con el Festival de Morelia).
Cinépolis ha sido innovador, con salas VIP y la forma de digitalizar y promover el cine, y ahora con el cuidado del medio ambiente y la inclusión.
Pero necesitaba de un brazo financiero que entendiera su innovación. Lo encontró en SilverGreen Capital, una boutique de banca de inversión, es dirigida por Luis Peña, quien fuera director de HSBC y Banorte, y siendo el asesor financiero, convenció para participar en este crédito sustentable a largo plazo a Banamex, a BanBajío a BBVA y a Scotiabank.
Cuando hay asesoría financiera especializada se puede entrar a nuevos formatos de crédito.
