Por propuestas precisas, concisas y macizas

El acto de registro, por tercera vez, de la candidatura de Andrés Manuel López Obrador para la Presidencia de la República, dio la impresión de ser su inaugural ceremonia presidencial
 

Inició AMLO su arenga puntualizando que el Presidente no estará subordinado a ningún grupo de intereses, su único amo será el pueblo. La primera iniciativa a enviar al Congreso será para poder juzgar al Presidente de la República por delitos electorales y corrupción. Será posible la revocación de mandato cada dos años. Ningún grupo, por poderoso que sea podrá seguir usurpando contra la paz social en beneficio propio. No habrá influyentismos, corrupción ni impunidad. Los pobres tendrán preferencia sobre los privilegios de pocos. Esta elección es la última bajo el temor y sospecha de fraude, en adelante las elecciones serán limpias y libres. La ambición de López Obrador es pasar a la historia como uno de los mejores presidentes de México, entre quienes  destaca Benito Juárez.

¿Queda latente el ánimo de juzgar al actual Presidente? ¿Reconciliación o venganza? ¿Adversarios o enemigos? ¿Quién o quiénes decidirán sobre qué grupos son conspiradores? Utopía: ni influyentes ni corruptos ni impunes. En una controversia, ¿la razón la tendría el pobre por su condición, por encima de las leyes? En verdad, ¿en adelante quedará disipada toda sospecha de fraude electoral? Recordemos que Benito Juárez se mantuvo en la Presidencia a lo largo de 14 años, durante tres periodos y en su tercer mandato, acusado de fraude electoral, una angina de pecho le provocó la muerte.

Las promesas electorales suelen rebasar lo posible, sin embargo, las radicales innovaciones planteadas por el candidato puntero López Obrador, deben ser precisadas al detalle, evitando así conjeturas, sospechas y temores. No basta con repetir que la corrupción se va a esfumar por el simple hecho que las escaleras se barren de arriba para abajo. López Obrador advierte que la construcción del Nuevo Aeropuerto de México se va a cancelar, ¿así nomás?, ¿y los inversionistas nacionales y extranjeros que adquirieron bonos por seis mil millones de dólares, y los diez mil millones de pesos presupuestados para 2018?, ¿bajo cuáles premisas serán cancelados los contratos ya firmados? ¿cómo es que el actual e insuficiente Aeropuerto, junto con la alejada base de Santa Lucía va a operar de manera eficaz, considerando el excesivo flujo de pasajeros y la distancia? Resulta primordial explicar a detalle los beneficios de suprimir la Reforma Educativa, probablemente de todas, la más ponderada y de mayores alcances, igualmente justificar porqué reivindicar a la CNTE restituyéndole canonjías y privilegios: “Al triunfo de nuestro movimiento se va a cancelar la mal llamada reforma educativa”. ¿Regresaremos al tiempo de plazas hereditarias sin exámenes de evaluación, manejando la CNTE las asignaciones económicas a discreción? ¿Existe algún compromiso o proyecto con Elba Esther Gordillo? Adicionalmente, López Obrador ofrece duplicar pensiones a adultos mayores, programas de aprendices a “ninis” y becar a estudiantes. Suena excelente, pero ¿de dónde? ¿reiterando que el ahorro proviene de la honestidad se cumplirá dicha promesa? ¿Por qué repatriar al desacreditado Napoleón Gómez Urrutia y hacerlo senador, tanta falta hace? ¿Amnistiar a líderes de grupos criminales del narco es garantía de paz y tranquilidad?

Mención especial merece la últimamente tan citada Reforma Energética. En entrevista con Bloomberg, el principal asesor de negocios de AMLO, Alfonso Romo, reveló que el candidato presidencial de Morena está de acuerdo en que las transparentes licitaciones de petróleo adjudicadas a campañas privadas, beneficiaron al país y que de ganar éste, ninguna empresa será nacionalizada. El escritor Paco Ignacio Taibo II, cercano a los afectos de AMLO y moreno de corazón, se le fue a Romo con pinches y chingaos, desacreditándolo como vocero del partido: ¿A nombre de quién habla? Ni la Reforma Educativa ni la Energética ni la Hacendaria, “abajo todas las pinches reformas neoliberales”. ¿Cuál de ambas posturas prevalecería a la hora de la verdad?

Por lo pronto, López Obrador indicó que de ganar la elección, pedirá a Peña Nieto detener la entrega de contratos energéticos a empresas particulares y que se revisarán todos los contratos relacionados firmados por Pemex, a partir de la reforma energética. La postura de AMLO ha sido reforzada por Cuauhtémoc Cárdenas, quien llamó a revertir la reforma  energética, afrontando los procesos legales económicos y técnicos que ello implicaría, tal como se hizo el 18 de marzo de 1938.

Las propuestas de Andrés Manuel López Obrador deben ser precisas, concisas y macizas, sin lugar para especulaciones, y de vencer, que sea por la certeza de la mayoría electoral.

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