Se descorre el telón electoral
Como si se tratase de un evento inédito, el Presidente 63 de México surgirá de una elección bajo peculiares reglas y métodos. El PRI —supuestamente— elegirá a su candidato presidencial a través de una Convención de Delegados. El incompatible Frente Ciudadano por México —PAN, PRD y MC— delibera su método de elección, eludiendo la selección abierta del candidato. Morena anticipa la definición de su candidato mediante encuesta —sí, cómo no—, participando quien se quiera inscribir, por lo que no habrá imposiciones.
En tanto, el PRI y el Frente Ciudadano por México continúan deshojando la margarita, decidiendo métodos de elección de su respectivo candidato presidencial, Morena presentó su Plan Alternativo de Desarrollo 2018-2024 en pleno Auditorio Nacional. El candidato López Obrador —¿o acaso no es candidato?— se refirió al Proyecto de Nación anunciando que el próximo 14 de diciembre será presentado el posible gabinete presidencial de ocho hombres y ocho mujeres, todos honestos, plural e incluyente. AMLO pidió a sus seguidores no confiarse a pesar de estar arriba 15 puntos en las encuestas —¿en cuáles?—, ya que los integrantes de la mafia del poder —no podía faltar la consabida frase— intensificarán la guerra sucia —¿hay guerra limpia?— traficando la compra de votos con la pobreza de la gente. Se van a bajar los sueldos de los de arriba porque se van a aumentar los sueldos de los de abajo, empezando por el Presidente, que va a recibir la mitad o menos de lo que recibe el actual. Habrá un plan de austeridad republicana. Se va a vender la flotilla de aviones del gobierno: “Subirme al avión presidencial sería ofensivo”. Asimismo, se cancelarán las pensiones millonarias a expresidentes. El proyecto de Morena tiene como eje “la renovación ética de la sociedad”. ¿Qué diría Miguel de la Madrid de este original eslogan?
Cierto, la corrupción corroe las entrañas de la estructura financiera del país, sin embargo, la música para los oídos de los desposeídos que López Obrador repica a lo largo del país carece de sustentabilidad. La eliminación fulminante de la corrupción es la madre de todas las utopías. Seríamos probablemente el único país en la faz de la Tierra con cero corrupción. Además, el hipotético ahorro de, conservadoramente, 500 mil millones de pesos anuales no estaría disponible en efectivo en las arcas públicas. Cómo dobletear la pensión alimentaria para adultos mayores, además destinando 110 mil millones de pesos anuales para becar a dos millones 600 mil jóvenes, entre otros desembolsos, sin aumentar impuestos ni endeudando al país. López Obrador dice no a la ya iniciada construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, el cual lleva invertido varios miles de millones de pesos; AMLO propone construir dos pistas en el Aeropuerto Militar de Santa Lucía, alternando vuelos con el actual aeropuerto. Asimismo, AMLO plantea consultar la continuidad o reversión de las reformas estructurales. Respecto a la Reforma Energética, ¿echaríamos atrás las millonarias inversiones destinadas a proyectos, algunos ya concluidos? ¿Qué mensaje de seriedad le enviaríamos al mundo? Referente a la Reforma Educativa, la cual ha alineado a gran parte del magisterio, aplacando a revoltosos y aprovechados sindicalistas y dignificando planteles escolares, ¿sería aceptable echarla para atrás?
El Frente Ciudadano por México agrupa a tres dispares partidos sabedores de que su única oportunidad de triunfo es uniendo fuerzas, aunque contrapuestos en esencia y principios. El panista Ricardo Anaya se ha enfrentado a propios y ajenos sin haber manifestado su intención presidencial, con la fortuna para él de que la aventajada Margarita Zavala, inesperadamente, decidió inmolarse. La perredista Alejandra Barrales, debilitada ante el cúmulo de deserciones cupulares dentro del partido, de repente tiene la posibilidad de competir para jefe de Gobierno de la CDMX. Para el dirigente de MC, Dante Delgado, lo que escurra es miel.
La prueba crucial para el Frente será elegir candidato presidencial, de entrada, ni el PAN ni el PRD respaldan candidaturas ajenas. El PAN defiende la prerrogativa de nominar a un militante propio por su mayor representatividad gubernamental. De no cuajar el Frente, probablemente el PRD competiría con un candidato propio, el sin partido Miguel Ángel Mancera.
En el PRI parece levantarse la capucha del tapado, asomando el rostro del también sin partido José Antonio Meade, a quien su entrañable Luis Videgaray apenas llenó de elogios: trayectoria impecable, patriotismo, inteligencia y amor por el país. Con él, México tiene rumbo y claridad.
Se descorre el telón de la función electoral 2018.
