Todos tienen la razón
Joseph de Maistre sostuvo que cada pueblo o nación tiene el gobierno que merece, a lo cual André Malraux agregó que más bien la gente tiene los gobernantes que se le parecen. Pregunto, ¿merecemos nosotros a nuestros gobernantes y acaso se nos parecen?
La clase política, indistintamente desde el poder que en la oposición —que también pueden—, cada quien con sus respectivos intereses, utilizan todo medio de difusión a su alcance para denostar públicamente a sus adversarios —o posibles enemigos—, causantes de que las cosas no marchen, generalmente por motivos de corrupción y oscuras ambiciones.
El lenguaje de la política suele ser sutil, aterciopelado, cuidadoso de toda expresión, buscando convencer con sólidos argumentos. Aún teniendo la razón en el fondo, ésta se puede perder en la forma. El recinto indicado para proponer, defender, deliberar y debatir iniciativas de ley y posturas partidistas es el Congreso de la Unión, la razón no se obtiene presentándose en los canales de televisión y en las estaciones de radio.
Cuentan de un hombre justo al que la comunidad acudía en situaciones de disputa. Es así como se presentó una señora quejándose del maltrato recibido de su marido, ausente, aficionado al trago y pésimo proveedor económico. El hombre justo le contestó: Tú tienes la razón. Al escuchar el justo posteriormente al marido, éste se quejó de lo mala cocinera que era su mujer, del descuido hacia sus hijos, su casa y su persona. El justo le respondió: Tú tienes la razón. Un amigo del justo, testigo presencial de ambas conversaciones, le reclamó a éste, “¿Cómo es posible que a la esposa le diste la razón y posteriormente se la diste al marido?”. El justo le respondió. Tú también tienes la razón. La razón absoluta no existe, cada quien tiene la suya propia, lo procedente es encontrar un justo punto de entendimiento, conciliar intereses sin vencedor ni vencido.
El barato espectáculo público representado por el PRI y el PAN, lesiona por igual a ambos partidos. Los puntos de vista e intereses opuestos sin duda son reconciliables, habiendo recíproca voluntad. El tema álgido de la discordia es el pase automático del procurador Raúl Cervantes, promovido por su partido, el PRI, para convertirse en fiscal general de la República por los próximos nueve años. El PAN, por conducto de Ricardo Anaya, se opone rotundamente al pase automático. El líder priista Enrique Ochoa se le ha ido a la yugular a Ricardo Anaya, empleando repetidamente el término cortina de humo, responsabilizando al panista de pretender distraer a la opinión pública de su enriquecimiento inexplicable, obstaculizando la instalación de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados. Ricardo Anaya reconoce haber firmado en su momento a favor del pase automático, dardo envenenado del que luego se percató, presionando en consecuencia, hasta que el presidente Peña Nieto enviara en noviembre pasado al Congreso la iniciativa para cancelar dicho pase automático, iniciativa que al día de hoy permanece en el congelador. Anaya ha hostilizado al Congreso, recibiendo a cambio metralla al por mayor, sin anticipar que Ernesto Cordero por la libre, aceptaría por mayoría de votos opositores y sin consultar a su partido, presidir la Cámara de Senadores. En cuanto a la Cámara de Diputados, por falta de votos fue imposible la instalación de la Mesa Directiva, hasta agotar el tiempo límite, acudiendo al ardid de detener el reloj legislativo. Sí señores, lo que no han logrado los más duchos físicos ni los más diestros relojeros suizos, el reloj legislativo es capaz de detener el tiempo, que el jueves 7 sea el martes 5, ¿qué espera el comité del Premio Nobel?
El pase automático del procurador Raúl Cervantes a la fiscalía entrará en revisión legislativa y ya instalada la Cámara de Diputados recibirá hoy el paquete económico 2018. Los coordinadores del antinatura Frente Ciudadano por México —PAN, PRD, MC— celebraron que la resistencia haya logrado que se echara abajo la pretensión de tener un “fiscal carnal” a modo del PRI y del gobierno federal. El coordinador del PRI en la Cámara de Diputados reprochó el chantaje montado por el ambicioso panista Ricardo Anaya, “peor que un plantón en Reforma”.
Esta lamentable exhibición de falta de oficio y de voluntad política entre partidos tiene como fondo el proceso electoral federal hacia 2018, que justamente hoy inicia. En tanto los mencionados partidos se desgastan, Morena suma adeptos, aunque algunos tatemados.
PRI y PAN se disputan la razón, olvidando que son los electores quienes tienen la razón final.
